L. BALDOMIR Y F. TISCORNIA
Cada vez más la economía local se cubre de nubarrones negros. El Índice de Ceres cayó por cuarto mes en enero y las ventas industriales se contrajeron 13%. Se habla de recesión, pero en Economía consideran que hay que analizar bien los datos.
El Índice Líder del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), que mide el nivel de actividad, cayó 2,3% en enero frente a diciembre, el mayor descenso de los últimos cuatro meses en los que viene acumulando bajas.
Según el Centro de Estudios, ello estaría indicando que "de mantenerse las relaciones históricas del ILC con el Producto Interno Bruto, la economía entraría en recesión a partir del primer o segundo trimestre de 2009".
Sin embargo, el ministro de Economía y Finanzas, Álvaro García, dijo a El País desde Medellín, Colombia, que "hay que ver bien el primer trimestre. Hay que tener en cuenta que el turismo fue importante".
Ceres aclara en su informe que la metodología del Indice "no permite medir ni la profundidad ni la duración de una posible contracción económica".
De todas formas, luego de casi seis años de aumentos consecutivos en la actividad, en octubre -un mes posterior a que se intensificara la crisis internacional- el ILC cayó 0,19% y le siguieron bajas de 0,64% en noviembre y 1,65% en diciembre con lo que ya se habrían completado "los tres meses de caídas consecutivas que permitirían confirmar un quiebre en la tendencia creciente de la actividad", sostiene Ceres.
Según las cifras oficiales, el cuarto trimestre del año mostró una desaceleración en el crecimiento luego que el Producto Interno Bruto (PIB) se expandió solo 0,8% frente al trimestre anterior. Pero aún así, las autoridades destacaron que la economía no experimentó una caída.
García dijo que ese resultado "lo vimos bien en el contexto actual, si tenemos en cuenta que todos los países de la región y varios países desarrollados han tenido caídas y Uruguay crecimiento. Nos permite seguir con la visión de cautela que seguimos manejando".
Con ese panorama, el Ministerio de Economía está trabajando "desde esta semana" en la revisión de las proyecciones que estarán prontas para " mediados de abril", dijo García, quien prefirió esperar hasta ese momento antes de adelantar si la revisión será a la baja.
"Hay un montón de información en la base nueva que hay que estudiar", apuntó.
IMPACTO. Según el informe de Ceres, la caída de enero fue "generalizada, afectando al 100% de las variables que integran" el índice. El dato no es menor si se toma en cuenta que esta es la primera vez en siete años -desde 2002- en que todas las variables que componen el ILC evolucionan de forma desfavorable. Según el Centro de Estudios, ello "constituye una señal de debilidad adicional de la economía".
En la caída del ILC de enero influyó especialmente el comportamiento contractivo que mostraron las economías de la región y, a la interna, incidió la reducción de la demanda de bienes intermedios en el proceso productivo.
ESCENARIO. Reflejo de esta menor demanda, el Índice de Volumen Físico de las Ventas Industriales (sin refinería) cayó 9% en enero frente a igual mes de 2008. Si se excluyen las exportaciones de Botnia la caída llega incluso a ser de 12,7%, según la encuesta mensual industrial de la Cámara de Industrias.
Con ese dato sobre la mesa, los empresarios uruguayos son más pesimistas sobre el futuro que el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, que el fin de semana pasado sostuvo que la crisis estaría finalizada antes de fin de año.
Según la encuesta de la Cámara de Industrias, en febrero las expectativas empresariales continuaron mostrando más respuestas pesimistas que optimistas en todos los indicadores.
Los privados se mostraron más pesimistas que en enero sobre el futuro de la economía y las perspectivas sobre las ventas internas cayeron levemente. En donde muestran mayor optimismo es en el nivel de exportaciones. En febrero, éstas se mantuvieron prácticamente iguales a las del mes anterior.
El hecho es que en enero, las exportaciones industriales cayeron 6,2% (12,5% sin Botnia) mientras que las ventas internas lo hicieron 13%.
Las ventas industriales en volumen físico cayeron en casi todos los sectores. Las industrias de minerales no metales y metales básicas vendieron 39% menos frente a enero de 2008 y productos metálicos, maquinaria y equipos 35% menos, igual que químicos y plásticos.
En tanto las ventas de las empresas textiles, vestimenta y cuero cayeron 21% y las de alimentos, bebidas y tabaco se contrajeron 1%.
Solo las empresas del papel e imprentas lograron incrementar sus negocios 23%, especialmente al influjo de Botnia.
Previendo esa menor demanda de la producción, en enero continuó la desaceleración del crecimiento en el personal ocupado al aumentar 0,4% en relación a igual mes de 2008. La industria textil, vestimenta y cuero registró una caída de 12,6% en el personal ocupado y el sector de papel e imprentas mostró una contracción de 3,1%.
En la vereda de enfrente, el sector de minerales no metal y metales básicas incrementó su personal ocupado 15,8% frente a enero de 2008, químicos y plásticos aumentaron 4,3%, productos metálicos, maquinaria y equipos 2,8% y alimentos, bebidas y tabaco 2,6%.
García valoró interés de empresas en subsidios pero aclaró que la meta es que sean "acotados"
El ministro de Economía, Álvaro Gar cía, valoró en forma "positiva" que haya varias empresas interesadas en acogerse a los planes de capacitación subsidiados por el gobierno. "Vamos a apoyar los casos que estén en los sectores que definimos", dijo García a El País. Esos sectores son textil, curtidor y automotor.
Pero, consultado respecto a pedidos como el de la curtiembre Zenda de un subsidio de entre US$ 700.000 y US$ 1 millón para capacitación, García enfatizo que la idea es que sea "algo acotado".
Por su parte, la fábrica de casas prefabricadas Umisa solicitó ayer formalmente ante la Junta Nacional de Empleo (Junae) acogerse a los planes de capacitación para unos 155 trabajadores.
La directora Nacional de Empleo, Sara Paysée, dijo ayer a El País que el planteo será "considerado" por la Junae, sin perjuicio que esta empresa "ya fue beneficiaria" de otros planes de capacitación.
La funcionaria acotó que aún "no se tuvo" tiempo para analizar la propuesta con profundidad, pero que en principio se trata de una iniciativa, "muy primaria" que no tiene una propuesta "concreta de capacitación".
No obstante, Paysée aclaró que el planteo será "evaluado" como los otros dos que ya se presentaron. La primera en presentarse fue la curtiembre Zenda con un plan de capacitación para sus 718 trabajadores por seis meses que tiene un costo cercano al US$ 1 millón. En tanto, que el pasado viernes, la japonesa Yazaki también pidió el beneficio para sus 400 empleados.
La directora Nacional de Empleo dijo que la Junae seguirá "avanzando" sobre los criterios que se tomarán para definir en qué casos es conveniente autorizar el subsidio para los planes de capacitación. "Primero vamos a ver globalmente todos los sectores que tienen dificultades, luego evaluaremos las propuestas por sector de actividad, y finalmente los planes que presentaron las empresas", explicó la jerarca.