Jorge Abbondanza
Pocas veces una pareja desigual ha resultado en cine tan creíble, además de estar diseñada con tanta inteligencia y lucir por lo tanto desacostumbrados niveles de interés. El hombre es 30 años mayor que la mujer, pero es además un intelectual de gran calibre, celoso de su independencia y enemigo del matrimonio. Ella es una de sus alumnas, capaz de despertarle emociones más poderosas de las que él querría y provocarle entonces trastornos derivados del amor que creyó eludir, pero que le reserva algunas sorpresas. Esa relación tendrá un quebranto, luego una tregua y un inesperado giro final que acompaña el elegíaco título en inglés, aunque no su fonética traducción al castellano.
Dirigida con notable sensibilidad por la española Isabel Coixet (que ya tenía a sus espaldas una considerable trayectoria y aquí presenta su tercer trabajo en el cine anglosajón), pero además escrita brillantemente por Nicholas Meyer, la película se convierte gracias a su elenco en un vehículo para la hazaña de algunos actores, incluyendo a tres o cuatro estupendas figuras secundarias y considerando ante todo a la formidable pareja protagónica. Sin duda, Penélope Cruz es una actriz completa, desde su despliegue inicial de seducción hasta la arrasadora franqueza de las últimas escenas. Y sin embargo Ben Kingsley es quien se apropia del relato con un sentimiento, una intensidad expresiva y una conmoción final que lo ubican en el mejor momento de su carrera.
La elegida
Ficha
EEUU. 2008. Título original: Elegy. Directora: Isabel Coixet. Guión: Nicholas Meyer, sobre novela de Philip Roth. Fotografía: Jean-Claude Larrieu. Intérpretes: Ben Kingsley, Penélope Cruz, Patricia Clarkson, Peter Sassgard, Dennis Hopper.
Atención a...
Cada gesto, cada mirada y cada tono de voz de Ben Kingsley en el trabajo culminante de su vida profesional. Ha tenido labores marcadas por la rutina, la simple técnica o el desgaste. Pero aquí entrega una proeza hecha de talento, veteranía e intuición. No hay que perderlo.