PAYSANDÚ | SANDRA KANOVICH
La Policía trabajaba ayer en la búsqueda de los restos de una mujer desaparecida en 1998 y que el viernes pasado se supo había sido asesinada por su concubino y enterrada en el fondo de la casa que habitaban juntos, en el barrio P-3, al norte de la ciudad.
Fuentes policiales dijeron a El País que en 1998 el caso se abordó como una desaparición, pero se abandonó su investigación cuando el concubino afirmó que la mujer se había ido a Buenos Aires.
La madre y la hija de la desaparecida, que entonces tenía 28 años, siempre desconfiaron de esa versión. El viernes se presentaron en la Seccional 2da. con datos obtenidos en el mismo barrio. Aseguraron que su familiar había sido asesinada y que sus restos estarían en un pozo negro.
Los efectivos detuvieron al hombre de 77 años, que terminó confesando y señalando la ubicación del pozo negro que él mismo tapió una vez que depositó el cadáver.