Los reflejos proteccionistas en el Mercosur a consecuencia de la crisis internacional tienen a mal traer al bloque. Argentina y Brasil discutirán mañana alternativas para superar roces comerciales por medidas restrictivas mutuas, aunque con la decisión de mantener fuertes los lazos políticos, informó ayer la agencia AFP citando fuentes diplomáticas de ambos países.
"Frente a una crisis tan impresionante no hay sectores que desvelen a Brasil o a Argentina. Tenemos la necesidad estratégica de seguir trabajando juntos", dijo una fuente de la cancillería argentina.
Un diplomático brasileño coincidió con la visión argentina, al señalar que Brasil defiende una postura más política y de largo plazo que no puede verse afectada por la crisis que sacude la economía mundial.
"Una coyuntura de dificultades comerciales no puede poner en riesgo la consolidación de los proyectos regionales de integración", señaló esa fuente.
Eduardo Sigal, subsecretario de Integración Americana y Mercosur, dijo que "se tocarán todos los temas que hacen a la relación comercial, incluyendo licencias, procedimientos antidumping y sobre todo se analizarán estrategias para evitar desplazamientos de comercio (hacia terceros países) producto de la crisis".
Argentina adoptó licencias previas no automáticas, que para Brasil representan barreras al comercio, afectando 1.200 productos, lo que derivó en una espiral de tensiones entre los mayores socios del Mercosur.
Las patronales empresarias de ambos países han protestado por lo que consideran medidas restrictivas al flujo comercial , en un escenario de crisis mundial con caída de la demanda global.
El gobierno de Cristina Kirchner no considera esas medidas como obstáculos al comercio bilateral y Argentina dice que Brasil también aplica medidas restrictivas, por ejemplo con exigencias sanitarias.
Argentina tuvo en 2008 un déficit comercial con Brasil de US$ 4.344 millones , pero en diciembre pasado el resultado negativo fue de tan sólo US$ 64 millones, el nivel más bajo desde 2004.
El secretario brasileño de Comercio Exterior, Walber Barral, había sugerido que Brasil podía incluso llevar el diferendo a la Organización Mundial de Comercio (OMC), pero lo descartó el ministro de Industria y Comercio Exterior, Miguel Jorge.
Retroceso del PIB de Brasil
Los efectos de la crisis mundial se hicieron sentir fuerte en los números brasileños. Ayer, se divulgó que en el cuarto trimestre de 2008, el PIB retrocedió 3,6 puntos porcentuales respecto del tercero, lo que coloca al país en los umbrales de una posible recesión a fines de marzo. No obstante, el ejercicio cerró con un avance del producto de 5,1%. Estos números de 2008 fueron interpretados por analistas como un fuerte golpe contra el gobierno, dado que Lula había previsto que "el tsunami financiero de EE.UU" iba a llegar a Brasil como una "leve ola".