BLOOMBERG Y AFP
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió tomar medidas luego de conocer ayer que la tasa de desempleo saltó en febrero a un 8,1%, el nivel más alto desde 1983.
Las empresas eliminaron 651.000 puestos de trabajo, el tercer mes consecutivo en que la cantidad ha superado 600.000, primera vez que ello sucede desde que se empezaron a llevar las estadísticas en 1939, según el informe emitido hoy por el Departamento de Trabajo en Washington.
"Eso lleva a un total pasmoso de 4,4 millones de puestos de trabajo perdidos durante la recesión" (los últimos cuatro meses), dijo Obama que enseguida acotó: "Tenemos la responsabilidad de actuar y eso es lo que pretendo hacer como presidente de Estados Unidos".
El hecho es que el total de desocupados en Estados Unidos alcanza ahora a los 12,5 millones de personas, según las cifras oficiales. A ellos se suman cerca de 5,6 millones de personas que dicen querer encontrar un empleo, pero que por diversas razones no están incluidas en la población económicamente activa.
El informe del Departamento de Trabajo indica que la economía está en peor forma de lo que se había calculado y que es posible que se necesiten más medidas federales para frenar lo que puede que llegue a ser la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.
La tasa de desempleo llegó al nivel que el Gobierno de Obama predecía como un promedio para el conjunto del año.
La fuerte caída en el desempleo de febrero abarcó la mayoría de los sectores de actividad con la excepción de la salud que creó 27.000 puestos.
La industria perdió 276.000 empleos luego de haber suprimido 379.000 el mes anterior y el sector terciario, que emplea cerca de 85% de la mano de obra no agrícola, perdió 375.000 puestos luego de suprimir 276.000 en enero.
META. Si bien el plan federal de estímulo de US$ 787.000 millones tiene por meta crear o salvar 3,5 millones de empleos, el informe de ayer mostró que Estados Unidos ha perdido ya 4,4 millones de puestos de trabajo desde diciembre del 2007, y se esperan más despidos.
El derrumbe de la demanda mundial ha hecho que las empresas, desde General Motors Corp. hasta Sears Holdings Corp., aceleren los despidos.
"La magnitud de estas pérdidas indica que probablemente hagan falta medidas adicionales", dijo la congresista Carolyn Maloney, presidenta de la Comisión Económica Conjunta del Congreso, en un comunicado tras emitirse el informe. "Según el desempleo siga aumentando, nuestra crisis de ejecuciones hipotecarias no hará sino empeorar".
Más de 103.000 individuos y compañías se declararon en quiebra en febrero, según un informe privado emitido esta semana. En el cuarto trimestre del año pasado, la destrucción de patrimonios familiares en Estados Unidos dejó a unos 8,3 millones de estadounidenses debiendo más en sus hipotecas de lo valían sus propiedades, de acuerdo a otras estadísticas.
Con la revisión de las nóminas salariales en enero y diciembre, se eliminaron otros 161.000 puestos de trabajo en las estadísticas del Gobierno. El descenso de enero se corrigió a 655.000 y el de diciembre, a 681.000, el mayor descenso desde el mes de octubre de 1949.
PRONÓSTICOS. Se esperaba que las nóminas se redujeran por 650.000 puestos de trabajo, según la mediana de los pronósticos de 80 economistas sondeados por Bloomberg News. En cuanto a la tasa de desempleo, se esperaba que subiera a un 7,9%.
El informe de ayer mostró que las fábricas despidieron a 168.000 trabajadores en febrero, después de eliminar 257.000 puestos de trabajo el mes previo. Los economistas pronosticaban una caída de 200.000. Entre los despidos hubo 25.300 en compañías que fabrican maquinaria y 27.500 en fabricantes de productos metálicos.
Los fabricantes de automóviles, cuyo sector es un elemento central del bajón industrial, siguieron eliminando empleos y bajando los gastos para evitar la quiebra. General Motors dijo el mes pasado que eliminaría 47.000 empleos más en todo el mundo, y Chrysler LLC anunció 3.000 despidos más.
También tienen graves dificultades los productores de piezas de repuesto de automóviles. Timken Co., empresa de Canton, estado de Ohio, que abastece de cojinetes a los cinco mayores fabricantes de autos del mundo, dijo el 2 de marzo que eliminaría hasta 400 empleos asalariados este año.
"El panorama es feo y parece ser cada vez peor respecto al mes precedente", dijo Robert MaxIntosh, jefe de economía de la firma de inversiones Eaton Vance. "Es una profunda y oscura recesión". Agregó que el incremento en la tasa de desempleo es un "indicador adelantado y retrospectivo que seguirá empeorando incluso si hay un giro en la economía".
La secretaria del Departamento de Trabajo, Hilda Solis, dijo que había que redoblar esfuerzos para revivir la raqueante economía.
"Continuaremos haciendo lo que sea necesario para romper el ciclo destructivo de empleos perdidos en este país y pondremos a trabajar nuevamente a Estados Unidos", sostuvo.
FMI pide nuevas acciones
El Fondo Monetario Internacional (FMI) llamó a los países a considerar nuevas medidas de reactivación presupuestaria para el próximo año estimando "probable" que "la debilidad de la economía continúe en 2010".
Además insistió en que se dé mayor apoyo al sector financiero.
"Los gastos de inversiones de los Estados y/o de pagos específicos podrían tener efectos multiplicadores considerables en la economía", dijo el FMI en un informe divulgado ayer.