Matías Castro
Es probable que ningún otro documentalista uruguayo pudiese filmar esta película. No por cuestiones de talento o de capacidad técnica, sino por razones materiales determinantes. Gonzalo Arijón, uruguayo de nacimiento, llegó desde Francia para hacer esta película en su país. El venir desde allí y el tema que eligió para su film le dio la posibilidad de acceder a recursos que otros realizadores nacionales no habrían logrado. La primera diferencia de su film con el resto de lo producido en Uruguay es formal: luce como una gran producción, porque lo es y tiene detrás un respaldo económico infrecuente para el cine documental. Otra diferencia, al menos con los documentales que han tenido cierto impacto en el cine, es que no toca un tema social ni político.
El hecho de que el film incluya por primera vez los testimonios de todos los sobrevivientes solo importará a algunos. No se trata de un relato sobre el que haya visiones encontradas y que requiera contrapesar distintos puntos de vista. Para quien se sienta ajeno a la historia, el valor extra que encontrará en la película está en la fotografía y en las imágenes filmadas en Los Andes, con actores que recrean lo que vivieron los sobrevivientes. Esas imágenes, ideales para ser vistas en pantalla grande, dan una idea más cabal de lo que vivieron y del lugar en el que estaban. Fueron 72 días, es decir más de dos meses, atrapados en la nieve en medio de la cordillera sobreviviendo como podían. Las dos horas comunican bien esa vivencia. Corren con fluidez por el montaje, la sucesión de testimonios y las recreaciones de los hechos. Entre imagen y palabra todo contribuye a que los 120 minutos expresen de forma bastante clara lo que ocurrió en 1972.
La sociedad de la nieve
Ficha
EE.UU. Francia, Uruguay, 2008. Título original: Stranded. Director: Gonzalo Arijón. Fotografía: César Charlone, Pablo Hernán Zubizarreta. Montaje: Claudio Hughes, Samuel Lajus, Alice Larry. Música: Florencia Di Concilio Perrin.
Atención a...
El cuidado con que es introducido el tema del canibalismo, elemento sensacionalista si los hubo en su momento. Al relatar esto y otras vivencias muy duras los protagonistas parecen cerrar el círculo, al menos ante el público.
La fotografía de Charlone (en las escenas ficcionadas) tiene algunos hallazgos interesantes.
El montaje plantea inteligentemente ritmos y momentos según lo que se va relatando.