Que la inseguridad en Buenos Aires ha alcanzado un punto crítico, ya no es novedad. Y que le toca a todos, tampoco. Pero cuando los afectados son las celebridades de la televisión, el tema adquiere un tono especialmente llamativo (y a veces disparatado). Después del asesinato de Gustavo Lanzavecchia, amigo personal de Susana Giménez, la diva se manifestó a favor de la pena de muerte. "El que mata tiene que morir", dijo. E inmediatamente cosechó adhesiones de otros famosos, como Sandro y Cacho Castaña, y también mucha oposición. Los que hablaron en contra fueron Pergolini y Guillermo Cóppola, quien recientemente conoció de cerca este flagelo. La polémica se instaló en la televisión, y rápidamente se convirtió en un elemento de presión para las autoridades. Queda por saber qué respuesta tendrán estos reclamos mediáticos.