El barril de petróleo West Texas Intermediate para entrega en abril cedió US$ 1,77 a US$ 43,61 y se ubicó a US$ 1,69 por debajo de la referencia de Ancap que es US$ 45,30. Aún así la petrolera ya descartó que se vaya a definir una nueva rebaja de los combustibles porque entiende que tanto por el valor que alcanzó el crudo como por la suba del tipo de cambio no existe margen para reducir el precio.
De hecho, incluso agregaron que podría plantearse una posible suba de los combustibles.
Los precios cedieron terreno ayer luego de dos sesiones en alza, de cerca de US$ 4 el miércoles en Nueva York, en un mercado que apostaba a nuevas medidas de reactivación en China, que podía sostener la demanda de materias primas, que finalmente no fueron anunciadas.
"Numerosos elementos pesan sobre la psicología del mercado", observó Phil Flynn, a la entrada en una temporada tradicionalmente menos propicia para la demanda. Los temores sobre la economía persisten, antes de los esperados datos mensuales sobre empleo en Estados Unidos.
A esto se le suma la firmeza del dólar, principalmente frente al euro, afectado por la nueva reducción de las tasas del banco central europeo, encareció los precios del crudo para los inversores munidos de otras divisas.