Washington | El primer ministro británico, Gordon Brown, será mañana el primer líder europeo que se encuentre con Barack Obama, durante una breve visita a Estados Unidos que estará dominada por los esfuerzos para relanzar la economía mundial y por la situación en Afganistán.
Durante su visita a Washington, Brown espera forjar una nueva asociación con el presidente estadounidense en torno a un "nuevo New Deal mundial", explicó el primer ministro británico en un artículo publicado el ayer por el Sunday Times.
El jefe de gobierno británico desea relanzar la "relación particular" que une a Londres y Washington con el objetivo de ayudar al mundo a salir de la crisis económica, afirmó. "No creo que haya desafíos tan difíciles que no puedan ser superados por EE.UU., Gran Bretaña y el mundo si trabajamos juntos", escribió Brown.
"Por este motivo, el presidente Obama y yo mismo discutiremos esta semana un nuevo New Deal mundial, cuyo impacto podría ir desde los pueblos de África hasta la reforma de las instituciones financieras de Londres y Nueva York", explicó.
Brown hacía referencia al New Deal del ex presidente de EE.UU. Franklin Roosevelt que permitió a la economía norteamericana salir de la crisis de 1929. Este nuevo New Deal tendría, según el primer ministro, la forma de "un acuerdo según el cual cada país inyectaría recursos a su economía" para lograr un "relanzamiento ecológico" de la economía mundial.
Esto supone también que todos los países "se pongan de acuerdo sobre los principios de regulación financiera" y sobre "los cambios de sus sistemas bancarios".
Gran Bretaña acogerá una cumbre del G20, que reúne a países industrializados y en vías de desarrollo el 2 de abril en Londres, y Brown, quiere asegurarse que él y Obama tienen los mismos objetivos para una reunión que centrará la atención de todo el mundo.
"Tiene que haber una agenda común muy sólida entre ambos países de cara a esta cumbre", declaró a la prensa un responsable británico en Washington, precisando que Brown presentará a Obama ideas para "limpiar y reformar el mundo de las finanzas".
Mientras se deteriora la situación de la economía mundial, Obama está también dedicado al proceso de transferir los esfuerzos militares estadounidenses de Afganistán a Irak. Con 8.500 hombres, Gran Bretaña tiene el segundo mayor contingente militar en Afganistán.
Según fuentes cercanas a Obama, no se espera que éste presione a Brown para que incremente su presencia militar pero sí que ambos líderes se unan para pedir más ayuda por parte de sus aliados de OTAN. afp