Fin de misión de combate en agosto de 2010 en irak

| EE.UU. Obama fijó para fines de 2011 el regreso de todos los soldados del país árabe

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El País

WASHINGTON | AGENCIAS

La misión de combate de Estados Unidos en Irak culminará el 31 de agosto de 2010. La retirada final de todos los soldados norteamericanos de ese país árabe se hará a fines de 2011. Así lo anunció ayer el presidente Barack Obama.

A casi seis años de que Estados Unidos entrara en guerra en Irak, liderando una coalición que invadió el país árabe el 20 de marzo de 2003, el conflicto tiene un final en vista. "Déjenme decirlo de la manera más sencilla posible: para el 31 de agosto de 2010 nuestra misión de combate en Irak habrá terminado", dijo Obama durante un discurso en la base de Marines de Camp Lejeune, en Carolina del Norte.

El presidente agregó que entre 30.000 y 50.000 soldados permanecerán en Irak desde entonces, hasta fines de 2011 cuando se haga la retirada definitiva de las tropas. La misión de este contingente de "transición" será "entrenar, equipar y asesorar" a las fuerzas locales. Este último plazo, la salida final, ya había sido acordado a fines del año pasado por el entonces presidente de EE.UU., George W. Bush, y el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki.

La invasión fue iniciada por Bush en el marco de su "guerra al terrorismo", basados en informes que indicaban que el entonces dictador iraquí Saddam Hussein escondía armas de destrucción masiva. Estas no existían. El ex presidente de EE.UU. justificó entonces la guerra argumentando sus logros: el derrocamiento de Saddam y la instalación de un gobierno democrático pro-occidental en Irak.

Sin embargo, se pagó un costo demasiado alto: murieron más de 4.250 soldados estadounidenses y un número no determinado de iraquíes (los cálculos más modestos hablan de algo más de 80 mil); hasta ahora, los contribuyentes debieron pagar 687.000 millones de dólares por esta guerra, cifra que de aquí a 2012 podría trepar al billón según cálculos privados; se incrementó el rechazo a Estados Unidos. en Medio Oriente y el mundo; el prestigio de Washington -la "autoridad moral" que tanto habló Obama en la campaña- quedó seriamente lesionado; y se descuidó la situación en Afganistán, donde hoy se registra un resurgir de las milicias extremistas del Talibán y de Al Qaeda.

De acuerdo con una encuesta difundida la semana pasada por la cadena de televisión ABC, un 60% de los estadounidenses estima que la guerra no fue necesaria. Antes del colapso financiero del año pasado, Irak era considerado la primera causa de los índices récords de desaprobación de Bush.

pragmático. Obama fue un opositor de la primera hora a la guerra en Irak, cuando dos de cada tres estadounidenses la aprobaban. Una de sus promesas de campaña había sido una salida de las tropas de ese país en los 16 meses siguientes a su llegada a la Casa Blanca, el 20 de enero pasado (eso era hasta mayo de 2010). El anuncio de ayer posterga en tres meses ese plazo, y sólo en lo referido a las tropas de combate. Si todo sigue como indicó ayer, el último soldado norteamericano -de los 142.000 que hay hoy en Irak- volverá a casa a finales de 2011.

"Que no haya dudas, Irak todavía no es seguro y habrá días difíciles por delante", dijo ayer el presidente. Una vez ganada la elección, el 4 de noviembre pasado, Obama prometió una salida "responsable" de la zona de guerra. Su plan de retiro en 16 meses contrastaba con la idea de los mandos militares en el terreno que sugerían 23; finalmente, el fin de las misiones de combates quedó establecido en 19 meses. El mandatario también escuchó las opiniones de los expertos castrenses que hablaban de la necesidad de mantener una fuerza de "transición" que respetara el cronograma acordado por su antecesor y Al Maliki para el retiro final. El pragmatismo que Obama había prometido para su gobierno tuvo en el caso iraquí uno de sus mejores ejemplos.

La estrategia de retiro anunciada ayer también fue una muestra de cuáles son las prioridades de la actual Casa Blanca. "EE.UU. no puede seguir concentrado en Irak aislado de otras prioridades. Enfrentamos el desafío de reconcentrarnos sobre Afganistán y Pakistán, de aliviar el peso sobre nuestros militares, y la reconstrucción de nuestra aquejada economía. Esos son los desafíos a los que nos haremos frente".

Al revés de lo que ocurrió con su Plan de Reactivación Económica, donde sólo recibió apoyos de su Partido Demócrata, esta estrategia de retirada fue mejor recibida en la oposición republicana que entre sus correligionarios. Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes, criticó el tamaño de la fuerza de transición. En cambio, su ex rival por la Casa Blanca, John McCain, la calificó de "razonable".

Confianza y carencias en el terreno

Bagdad | Las autoridades iraquíes, con el primer ministro Nuri al Maliki a la cabeza, se mostraron confiadas en la capacidad de su policía y de su ejército para mantener el orden una vez que los soldados estadounidenses se hayan retirado del país.

Irak dispone ahora oficialmente de 560.000 policías. A su vez, el Ministerio de Defensa, que cuenta con 260.000 soldados, quiere reunir un ejército de 300.000 hombres, dotado con equipamientos modernos, fusiles de asalto M-16 y aviones de caza F-16, cuya adquisición está negociando.

Para esta ambiciosa política, el gobierno ha asignado 8.000 millones de dólares a las fuerzas de seguridad, la parte más importante del presupuesto de 2009 (12,6%).

Sin embargo, aún requieren ayuda para la vigilancia de las fronteras, además de carencias en la Marina, Fuerza Aérea, los servicios secretos, la operativa contraterrorista y la logística en general.

En varias de las provincias relativamente apaciguadas, las fuerzas iraquíes han sido apoyadas eficazmente por unos 100.000 miembros de las "Sahwa", ex rebeldes sunitas pagados por el gobierno iraquí, para combatir a Al Qaeda.

Pero las provincias de Diyala y Nínive, dos bastiones de esa milicia terrorista fundada por Osama Bin Laden, siguen siendo fuente de preocupación, pese a las operaciones militares conjuntas con los estadounidenses.

embajador. Como parte de la nueva estrategia en Irak, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, designó al veterano diplomático y mediador Christopher Hill como embajador en Bagdad.

Hill fue el representante por Estados Unidos de las negociaciones por el programa nuclear de Corea del Norte. AFP

A SEIS AÑOS DE LA INVASIÓN

2003 Comienza el ataque a Irak por una coalición liderada por EE.UU. (20/3). George W. Bush declara el "fin de los combates" (1°/5). Se reconoce que no se ha descubierto ninguna arma de destrucción masiva (2/10). Saddam Hussein, que estaba prófugo, es capturado (13/12).

2004 Se difunden imágenes de prisioneros iraquíes humillados por militares estadounidenses en la cárcel de Abu Ghraib (28/4).

2005 Primeras elecciones libres en 50 años, boicoteadas por los sunitas. Los chiitas logran la mayoría absoluta por delante de los kurdos (30/1). Jalal Talibani es elegido presidente (7/4).

2006 Un atentado al mausoleo chiita de Samarra desencadena una violencia interconfesional que dejará al país al borde de la catástrofe (22/2). Nuri al Maliki forma gobierno (22/4). Sobre el final del año más sangriento tras la caída de Saddam, el dictador es ejecutado en la horca (30/12).

2007 Bush anuncia un refuerzo de 30 mil militares en Irak (10/1). Empieza el nuevo plan de seguridad para acabar con la violencia y los atentados en Bagdad (14/2). Será el comienzo de una mejoría en la seguridad del país.

2008 Se ratifica el acuerdo que prevé la retirada de las tropas estadounidenses de Irak antes de fines de 2011 (27/11).

2009 Irak retoma el control de la "zona verde", el corazón de Bagdad y símbolo de ocupación (1°/1). AFP

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