El encargado de la seguridad del Palacio Legislativo, comisario José Luis Rondán, dispuso aumentar el número de efectivos que custodiarán hoy las barras de la Asamblea General durante la sesión en la que se analizará la constitucionalidad de la Ley de Caducidad.
"Es un tema álgido", reconoció ayer Rondán al ser consultado por El País. Sin embargo, no espera grandes desmanes, ya que "más allá de lo que decida el Parlamento, la palabra la tiene la Suprema Corte de Justicia". Rondán se ocupa de la seguridad legislativa desde 2007, y antes ejerció un cargo con las mismas características en el Poder Judicial.
De todos modos, Rondán apuesta a la prevención. Por eso, para la sesión de hoy se dispondrán "por lo menos" cuatro o cinco policías para custodiar las barras.
Para las sesiones parlamentarias ordinarias, el cuerpo de seguridad se conforma por dos efectivos -un hombre y una mujer- que controlan el ingreso y requieren la cédula de identidad, y otros dos que se ubican en las barras. Pero, para la sesión de la presente jornada, se duplicará la presencia policial en la zona asignada para presenciar el debate parlamentario, señaló el jefe de la seguridad legislativa.
ANTECEDENTE. El 10 de diciembre de 2008, mientras el Senado discutía el proyecto de Ley de Educación, se registraron serios incidentes en las barras de la Cámara Alta.
Los manifestantes, que se oponían al proyecto que finalmente fue aprobado sólo con los votos del Frente Amplio, insultaron y escupieron a varios de los legisladores presentes. Cuando los responsables de la seguridad intentaron disuadirlos, hubo una gresca generalizada. Las autoridades del Parlamento presentaron una denuncia, y finalmente el juez penal Carlos García procesó sin prisión de cuatro personas por el delito de "atentado especialmente agravado".
Como pena alternativa a la cárcel, el magistrado les prohibió acercarse al Palacio Legislativo por el plazo de 90 días.
Rondán dijo que en aquella ocasión "la estrategia de los manifestantes fue buena porque ingresaron a las barras 20 minutos antes de que terminara la sesión con el claro objetivo de provocar disturbios".
A la espera de lo que diga Nin
Más allá del plan de seguridad previsto por Rondán, el presidente de la Asamblea General, Rodolfo Nin Novoa, puede brindar indicaciones en materia de seguridad. "No se puede prohibir el ingreso de la gente por más que ya está la sesión iniciada, salvo que exista una orden especial de parte del presidente de la Asamblea General", indicó el responsable de la seguridad del Poder Legislativo. "Si la persona se ajusta a lo que está dispuesto y no está reconocida como que puede perjudicar el orden, no se le puede prohibir el ingreso a las barras", explicó Rondán.