BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA Y AFP
El gobierno y los representantes argentinos del agro encontraron ayer, por primera vez en un año, una luz en el túnel del conflicto que hizo menguar el poder de la presidenta Cristina Fernández.
"Por fin podemos decir que empezamos una etapa de diálogo con algunos resultados parciales en trigo, lechería, eliminaciones de retenciones y subsidios en carnes. Pero no estamos conformes en temas de soja y girasol", sostuvo ayer el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi.
Al ser consultado sobre la valoración del encuentro con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y su par de Planificación, Débora Giorgi, Buzzi aclaró que "de 1 a 10 estamos en 4" y agregó que "se pasó a un cuarto intermedio".
"No podemos decir que (la reunión) fue positiva. Pero tampoco fue mala. Creo que hay voluntad de poner soluciones sobre la mesa", agregó.
En tanto, el titular de la Sociedad Agraria, Hugo Biolcati, dijo que el encuentro "fue el principio de un trabajo, pero no estamos conformes. Lo importante fue que se miró para adelante". Además, sostuvo que Randazzo "tuvo una postura conciliadora".
Así, tras días cargados de tensión, cruces de acusaciones y un paro agrario de cinco días, el gobierno y el campo volvieron a estar cara a cara. El conflicto con el agro estalló en marzo de 2008 y puso en jaque al kirchnerismo hasta bajarle la popularidad a Fernández de 55% a 20%, registrado en julio, cuando sufrió una dura derrota parlamentaria su programa de alzas a las retenciones.
El agro sostuvo ayer antes de la reunión que exigiría ayuda directa para productores afectados por la sequía, la eliminación de las trabas a la exportación de carne y trigo y mejoras en el precio de la leche. El gobierno aclaró antes de la reunión que el tema de las retenciones no se discutiría.
La puja sin cuartel por la suculenta renta agraria dañó la imagen de los Kirchner y está causando una sangría en las filas oficialistas en el Parlamento, en un año en que se renovarán la mitad de las bancas de Diputados y un tercio del Senado.
La patronal Mesa de Enlace, que nuclea a unos 250.000 productores agrícolas, puso fin ayer a otra huelga de cinco días sin vender granos ni carnes, como aquellas que el año pasado causaron un colapso económico y político.
La principal baja oficialista se inició este año con el senador peronista Carlos Reutemann. El popular ex corredor de Fórmula 1 será candidato a diputado por la provincia de Santa Fe (centro, potencia agroindustrial) para las elecciones de renovación legislativa en octubre. La batalla electoral tiene como telón de fondo un país cuya economía pasó de crecer a un promedio de casi 9% anual en el último lustro, a una previsión que en el mejor de los casos estima un alza de 2% o una caída equivalente este año, como consecuencia de la crisis.
Fernández criticó ayer a la Mesa de Enlace que impulsó la huelga. "No hay un solo sector de la actividad económica que pueda darse el lujo de decir `no comercializo mis productos`, salvo los que han tenido una gran rentabilidad", afirmó.
El rechazo del campo no tardó en llegar y Biolcati respondió que los mensajes de la presidenta "no tienden para nada a la pacificación".
En el mismo acto la mandataria kirchnerista repudió la ocupación realizada el lunes por el líder de los productores de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, en una sucursal de un banco privado de esa ciudad.
"No es enfrentando, no es cortando rutas ni tomando bancos que se encuentran soluciones", sostuvo.
¿Qué pide y qué le dan al campo?
ACUERDOS El agro y el gobierno argentino ya acordaron ayer que habrá cambios en las compensaciones de trigo, bajarán las retenciones a la exportación de leche -siempre y cuando se abastezca el mercado interno- y se subsidiará con 0,10 centavos de peso argentino a los tamberos que produzcan menos de 3.000 litros diarios.
RECLAMO El agro pide que se declare emergencia y desastre agropecuario en las regiones afectadas por la sequía y que se reprogramen créditos. Derogar la resolución que limita plazos para embarcar granos, apertura de la exportación y normalización de los mercados. También piden que se suspenda la resolución que prohíbe la faena de animales livianos. Otro de los reclamos era el de la apertura de exportaciones de leche.
PROPUESTA El gobierno dijo que estaba dispuesto a rebajar las retenciones a las exportaciones de carne de valor alto entre un 10% y un 15%, además de las medidas ya acordadas. Pero aclaró que no se moverán las retenciones a las exportaciones de soja, girasol, trigo y maíz. Randazzo dijo que estas medidas le costarán US$ 374 millones al gobierno.