Sarkozy amenazado; Berlusconi imbatible

| Contraste. Dos líderes conservadores con opuestas realidades por la crisis | Il Cavaliere es incombustible a todo escándalo

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PARÍS Y ROMA | EL PAÍS DE MADRID

Francia e Italia no escapan a la crisis económica mundial. Los mandatarios de ambos países son dos de los más notorios miembros de los gobiernos conservadores y de derecha de la Unión Europea. Pero hoy, las coincidencias se limitan a eso.

Mientras el presidente francés, Nicolas Sarkozy, enfrenta una crisis social que afecta su popularidad y se expande fuera del territorio continental del país, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, parece inmune a la debacle económica y a las incontables polémicas abonadas eternamente a su figura.

"Me estoy jugando el mandato", dijo recientemente Sarkozy a sus colaboradores refiriéndose al período crítico que atraviesa su Presidencia. Su figura cotiza a la baja en los sondeos, la crisis de aliento planetario se ceba en Francia, las medidas económicas de rescate no han calado en la población y el 19 de marzo hay anunciada ya otra jornada de protesta en la calle que se antoja multitudinaria. Por eso, esta semana ha anunciado una batería de medidas de corte social con el objetivo de calmar a la población descontenta (primas a desempleados que hayan trabajado un mínimo de dos meses; otra para familias modestas con hijos en edad escolar y una reforma del impuesto a la renta que beneficie a aquellos con menos ingresos) por un total de 2.600 millones de euros (US$ 3.250 millones). Los analistas estiman que estas medidas buscan recuperar la popularidad perdida.

Pero eso no ha calmado a los sindicatos que han mantenido en pie la huelga del 19 de marzo. La idea es aumentar la jornada de protesta del 29 de enero. Ese día Francia no quedó paralizada, ni siquiera París. Pero un millón y medio de personas salieron a la calle. Todo un indicador.

Desde ese día, un alerta se instaló en el gobierno de Sarkozy. Un reciente sondeo de Le Nouvel Observateur indicó que el 57% de los franceses no toman por buenas las medidas anticrisis de Sarkozy. Sus millonarios planes de reactivación económica no convencen a la población. Tampoco las constantes apariciones en los medios del presidente, destinadas a llevar calma. En ese mismo informe de ese medio, el 58% de los franceses considera que el mandatario "habla mucho pero no hace gran cosa".

Como otra muestra del descontento, entre 15 mil y 30 mil estudiantes y profesores se manifestaron ayer en París contra una polémica reforma de la enseñanza universitaria impulsada por el gobierno, en donde se reduce el tiempo de horas para investigación y el número de docentes, y se aumentan las horas de clase.

Además, hay otro peligro que ronda actualmente el mandato de Sarkozy. Que los disturbios que hunden actualmente la isla caribeña de Guadalupe (ver nota aparte) se extiendan a otras localidades francesas de ultramar o que salten al propio país. Las imágenes de violencia en la isla antillana recuerdan a los disturbios de 2005 en los suburbios de las principales ciudades.

ITALIA. Por el contrario, ni la crisis económica, ni los chistes malos (como su desafortunada alusión a la dictadura argentina), ni los ataques al presidente Giorgio Napoliano (cuyo último capítulo fue la disputa previa a la muerte de Eluana Englaro, que estuvo 17 años en un coma irreversible), ni la impunidad conseguida a base de leyes diseñadas expresamente (el polémico "laudo Alfano") han logrado rebajar la admiración que sienten los italianos por "Il Cavaliere". Además, con la reciente renuncia de Walter Veltroni como líder en la oposición, Berlusconi gozó con un enésimo rival convertido en un cadáver político.

Día a día, la creciente fascinación que genera Berlusconi entre sus compatriotas sigue dejando pasmados a los observadores extranjeros. Y dando envidia a todos los dirigentes europeos. Mientras ellos temen a la crisis, Il Cavaliere sigue sonriendo, ganando elecciones y apoyos. Su aceptación está en el 55%. Y ni siquiera la anunciada recesión del 2% para 2009 erosiona su popularidad.

Italia, dicen los expertos, está mejor preparada que el resto para la crisis. Un poco por su retraso estructural, y otro por su filosofía de la vida. Los italianos tienen menos deudas, buen nivel de ahorro, ninguna burbuja inmobiliaria y un desempleo del 6,7%. Habituados al estancamiento y conformes con el rédito que dejan la economía subterránea y la evasión fiscal, los italianos parecen encantados con Il Cavaliere.

Caos en los territorios de ultramar

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció ayer una partida de 580 millones de euros (736 millones de dólares) para los departamentos de ultramar, inmersos en una grave crisis social, y llamó a la calma en Guadalupe.

Al día siguiente de la muerte de un sindicalista, primera víctima del conflicto, el jefe del Estado recibió en París a los cargos electos de los territorios de ultramar para tratar de calmar una situación que se degrada día a día. Sarkozy anunció también que se desplazará a Guadalupe "cuando regrese la calma" para celebrar un debate sobre la situación.

Los departamentos de ultramar (DOM) acumulan diversos males sociales: el elevado precio de los productos de gran consumo, en su mayor parte importados desde la metrópoli, y un paro que sobrepasa el 20%.

En un intento de calmar los ánimos, el primer ministro, Francois Fillon, anunció ayer que el gobierno presentará a la patronal y los sindicatos antillanos una propuesta que permita un aumento "cercano a los 200 euros" (unos 255 dólares) de los salarios más bajos.

Esta es una de las principales reivindicaciones del "colectivo contra la explotación" (LKP), movimiento que lidera la huelga general contra la carestía de la vida que tiene paralizada Guadalupe desde el 20 de enero y a la que el 5 de febrero se unió la vecina Martinica. Ahora también amenaza con extenderse a la isla de La Reunión, en el océano Índico, donde se ha convocado una huelga para el 5 de marzo.

La situación en las Antillas sigue siendo muy tensa. Las fuerzas de seguridad volvieron a ser blanco de disparos en la localidad turística (los visitantes extranjeros están huyendo a bandadas) de Gosier, situada a unos 10 kilómetros de la capital, Pointe a Pitre. afp

Eterno abonado a toda polémica

Un juzgado de Milán pronunció días atrás un fallo que enviaría a los círculos dominantes de la política en muchos países a un caída en picada. Encontró culpable al ex abogado de Silvio Berlusconi, David Mills, de haber recibido 600 mil dólares a cambio de mentir para proteger al primer ministro italiano en dos anteriores causas por corrupción.

Sin embargo, nada de eso pasó en Italia. Gracias al llamado "laudo Alfano" -por el ministro del actual Justicia Angelino Alfano- ninguno de los cuatro altos cargos políticos del país pueden ser procesados en el curso de su mandato. Muy pocos elevaron sus voces de indignación por el caso en Italia.

Otra polémica reciente fue una frase suya durante el cierre de campaña de las elecciones regionales de Cerdeña, en las que ganó su candidato. "De mí han dicho de todo los señores de la izquierda. Que soy el Ogro de Árcore (su casa en Milan), que soy como Hitler y Mussolini, que soy como aquel argentino que eliminaba a sus opositores subiéndolos en un avión con una pelota... Luego abrían la puerta y les decían: `salgan a jugar`". Argentina manifestó su malestar y pidió explicaciones. Berlusconi habló de una "distorsión" de sus dichos. servicios

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