El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmará hoy el paquete de estímulo con el que espera poder empezar a revertir la crisis económica y acallar además las críticas de los republicanos, quienes apuestan a un fracaso del plan con la vista puesta en las elecciones de 2010.
"La batalla política alrededor del estímulo apenas empezó", dijo el Washington Post, según el cual la oposición "apuesta" a que el paquete que los demócratas hicieron avanzar a través del Congreso haya "fracasado cuando lleguen las elecciones del 2010, llevando a los votantes a reprender a Obama y recompensar a los republicanos con las victorias que tanto necesitan".
Todos los diputados republicanos votaron la semana pasada en contra del paquete de reactivación económica de US$ 787.000 millones y solamente tres senadores de la oposición apoyaron la iniciativa, dándoles a los demócratas el apoyo justo para alcanzar en la Cámara alta una mayoría a prueba de maniobras dilatorias.
Obama volvió ayer a Washington después de haber pasado el fin de semana en Chicago, su ciudad de adopción y ex cuartel general político. En medio de un día feriado federal en Estados Unidos (Presidents Day, que recuerda el nacimiento de George Washington), Obama mantuvo solamente reuniones de bajo perfil. ansa