Los ministros de Economía de los siete países más industrializados (G-7) del mundo, reunidos en Roma, acordaron en la necesidad de reformar al Fondo Monetario Internacional (FMI) y reforzarlo con recursos adicionales para adaptarlo al nuevo escenario de crisis.
Según el comunicado de la cumbre, los ministros manifestaron: "Estamos de acuerdo en que un FMI reformado, reforzado con recursos adicionales, es crucial para responder con eficacia y flexibilidad a la crisis".
El documento alude a los efectos de la crisis: "La fuerte recesión se ha traducido ya en una significativa pérdida de puestos de trabajo y durará todo el 2009", dice. Y agrega que "la excesiva volatilidad y fuertes oscilaciones en los tipos de cambio tienen consecuencias adversas para la estabilidad económica y financiera".
Para ello, los ministros de Economía de los siete países más industrializados del mundo se han comprometido "a seguir atentamente los mercados de divisas y a colaborar".
Contra el proteccionismo, hay diferencias. Los ministros acercaron también sus posiciones para evitar medidas proteccionistas e intentar estabilizar los mercados financieros a través de un nuevo sistema legal internacional que los regule, según el comunicado final.
Esta iniciativa, propuesta por la presidencia italiana del grupo, establece como prioridad la lucha contra el proteccionismo económico.
El documento destaca que el grupo se mantiene empeñado en "evitar las medidas proteccionistas que sólo tendrían el efecto de exacerbar la recesión" y a levantar "nuevas barreras".
Aplacar las diferencias, sin embargo, no será tarea sencilla si se tiene en cuenta el marco del debate instalado a nivel internacional. La polémica por la cláusula Buy American (compre norteamericano) incluida en un plan de los Estados Unidos, y el controvertido anuncio del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de ayudar a dos automotrices, son indicios.