JERUSALÉN | AFP
Lieberman dio a conocer las condiciones para integrar un gobierno de coalición, enfatizando el combate a Hamas. Netanyahu es favorito para gobernar, pero debe optar entre una alianza con la extrema derecha o una más amplia con Kadima.
El partido ultraderechista Yisrael Beiteinu, de Avigdor Lieberman, presentó ayer una lista de exigencias, tanto a la canciller Tzipi Livni como a Benjamin Netanyahu, para aceptar formar parte de un gobierno de coalición y otorgar el apoyo de sus 15 parlamentarios.
Lieberman, que en las elecciones legislativas del martes se consolidó como la tercera fuerza política del país, es clave para la formación del nuevo gobierno, tanto así que luego de conocerse los resultados fue contactado por Livni (que obtuvo 28 bancas) y por Netanyahu (con 27 escaños) para negociar su apoyo.
Por encima de todo la condición que planteó es que el gobierno actúe contra el terror, principalmente derrocando a los islamistas de Hamas, el movimiento en el poder en la franja de Gaza contra el que Israel emprendió una operación militar que en 22 días mató a más de 1.300 personas.
Yisrael Beiteinu también quiere que el gobierno adopte una ley que supedite la ciudadanía a la lealtad al Estado, una medida que de aprobarse supondría la expulsión del país de cualquier árabe "desleal". Pretende además que esa ley dé preferencia a los ciudadanos que sirvan en el Ejército o que hayan realizado el servicio militar para acceder a las instituciones de educación superior, a los trabajos en el sector público y la asignación de suelo público.
El líder del Likud cerró ayer una primera ronda de consultas con la extrema derecha y los partidos religiosos, con la esperanza de que se le confíe formalmente la tarea de formar el próximo gobierno de Israel.
Los representantes del partido religioso ultranacionalista Hogar Judío (ex Mafdal), con 3 de los 120 escaños del Parlamento, ya prometieron apoyar su candidatura al puesto de primer ministro.
Para reunir una mayoría, Netanyahu puede aliarse con la extrema derecha y las formaciones religiosas o tratar de formar un gobierno más amplio con el Kadima de Livni.
La primera opción le asegura una mayoría de 65 diputados sobre 120. Desde un punto de vista de aritmética parlamentaria es ampliamente suficiente para formar gobierno. Pero desde una perspectiva internacional, el efecto sería desastroso.
Un gobierno comprometido con intensificar la colonización en los territorios palestinos y hostil a un compromiso territorial podría provocar fricciones con el nuevo gobierno de Barack Obama, que parece menos dispuesto a concederle un apoyo incondicional a Israel.
El propio Netanyahu se pronunció a favor de un gobierno abierto durante su campaña electoral, cuando reconoció que fue un error depender totalmente de la extrema derecha en su primer mandato como primer ministro. Si bien parece ser el único con posibilidades de formar gobierno, dado el giro a la derecha de los electores, el peso relativamente bajo de su partido en el Parlamento dificulta la tarea.
El presidente Shimon Peres debe iniciar el miércoles sus consultas con los representantes de los partidos para la formación de un nuevo gobierno. El candidato designado tiene un plazo de 28 días -se puede extender 14 días más- para presentar su gobierno al Parlamento y si fracasa el presidente escoge otro candidato.
Israel y Hamas negocian tregua mientras se reinicia la violencia
La violencia resurgió ayer en la Franja de Gaza y en Cisjordania con la muerte de un presunto militante de Hamas y de un adolescente palestino, y al menos tres heridos, mientras en Egipto se aceleran esfuerzos en la negociación para la firma de una tregua entre Israel y el movimiento islámico
El jefe en el exilio del grupo islamista palestino Hamas, Jaled Mechaal, duda que se anuncie un acuerdo de tregua con Israel en la franja de Gaza antes del domingo, como aseguró Egipto, debido a "complicaciones" en la negociación que no quiso detallar.
La jornada de ayer estuvo marcada por nuevos lanzamientos de cohetes palestinos hacia la región de Sderot, un ataque aéreo israelí contra presuntos túneles en Gaza, graves disturbios en Cisjordania y la muerte de un presunto militante de Hamas.
Uno de los ataques estuvo dirigido contra un taller del campo de refugiados de Jabaliya y causó seis heridos mientras que el segundo ataque alcanzó una zona deshabitada del mismo campo, sin causar heridos ni daños materiales.
Una portavoz militar israelí confirmó ambos ataques e indicó que fueron una respuesta a los dos cohetes Qassam y al obus de mortero lanzados contra Israel.
Palestina denuncia a Israel
Los ministros de Justicia y Exteriores de la Autoridad Nacional Palestina pidieron ayer a la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya una investigación sobre "crímenes de guerra" por parte del ejército israelí. Riyad al-Malki y Ali Khashan, entregaron a la Corte de información sobre la ofensiva en la Franja de Gaza y la actuación israelí en Cisjordania. Grupos humanitarios y médicos denunciaron a Israel por utilizar armamento prohibido por convenciones internacionales.