ROCHA | EDUARDO GONZÁLEZ
El robo de otra caja fuerte, en este caso en una estancia, confirma la presencia de una banda bien organizada. Metódicos, rápidos y sin dejar rastros los ladrones parecen moverse con un gran conocimiento de la zona.
El nuevo robo se concretó entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves pasado. El botín fue una importante cantidad, aunque su monto no fue revelado aún.
Esta vez el golpe fue en el paraje rural Paso Tolosa, en los límites con Maldonado.
El establecimiento está ubicado sobre el kilómetro 181,500 de la ruta 9, a unos 400 metros de la carretera y a unos siete kilómetros de un puesto de control policial, en la zona conocida como El Canelón. El establecimiento pertenece al productor Bonifacio Núñez, un ex edil del Frente Amplio ampliamente conocido en la zona. El día del robo Núñez se encontraba de vacaciones.
"Me fui a las 19 horas (del miércoles) hacia Punta del Este, pero al otro día me encuentro con lo que nunca imaginé: me habían robado en el campo", relató el propio Núñez a El País.
Si bien era la primera vez que le robaban en el campo, no había corrido con igual suerte en su casa de Maldonado. "Al cabo de un año y medio en la casa de familia que tenemos en Maldonado nos robaron en cinco oportunidades", recordó.
El productor reclamó una política más enérgica desde el Ministerio del Interior para hacer frente a los delitos. "No sé cómo, pero es necesario dar una respuesta, porque es evidente que esto no es una sensación", dijo Núñez.
robo planeado. Por la forma en que se consumó el robo es claro para los investigadores que se trató de una operación cuidadosamente planificada. Luego de ingresar al casco de la estancia, a unos 400 metros de la ruta, los delincuentes debieron violentar unos barrotes de hierro de unos dos centímetros de espesor. Después, extrajeron los vidrios de la ventana sin romperlos, ni causar ruidos.
Los empleados del establecimiento descansaban en otra casa a unos 60 metros de la finca principal. Ninguno de ellos oyó nada. Tampoco los cuatro perros de la estancia supusieron inconvenientes para los avezados ladrones.
Ya en el interior de la finca se dirigieron sin vacilar al dormitorio, donde se hallaba la caja fuerte.
Se trataba de una caja Royal, de fabricación británica, con un peso de unos 250 kilos. Ello tampoco fue obstáculo para que la arrastraran a campo abierto a unos 500 metros, valiéndose de un cuero vacuno para facilitar el arrastre. Y allí comenzaron a desarmarla. La pesada puerta fue arrojada a una laguna cercana. Más tarde la rescataría el productor.
Además de dinero en efectivo, una suma cercana a los 50 mil pesos, los ladrones se apoderaron de documentos, cubiertos de plata y una pistola.
Luego de hacerse del botín y dejar la caja fuerte abandonada, los delincuentes pudieron huir sin problemas.
Las investigaciones policiales están en marcha. Hasta el momento no han arrojado resultado, como tampoco lo han hecho en el caso más reciente del 1° de febrero pasado, en el que también violentaron una caja fuerte en el domicilio de un comerciante rochense. En este caso los ladrones ingresaron a la casa del empresario José Zaclisever, a media cuadra de la Jefatura de Policía, y lograron hacerse de 2 millones de pesos y 6.000 dólares.
La banda, que se presume integrada por delincuentes muy "profesionales", puede tener planteados más golpes, dijeron las fuentes.