El llamado Plan Cardales -uno de los principales legados que piensa dejar el presidente Tabaré Vázquez junto al Plan Ceibal y la prohibición de fumar en lugares públicos-, dejó afuera en su decreto constitutivo del proyecto a toda empresa de telecomunicaciones que no sea operadores de televisión para abonados o a Antel. De esta manera, compañías como Telmex, orientada a transmisión de voz y datos, o Movistar, operadora de telefonía celular y comercializadora de ADSL no tienen chance de acceder como actores privados bajo las directivas del Poder Ejecutivo.
En su artículo 5, el decreto presidencial establece que el Poder Ejecutivo "podrá conceder a la Administración Nacional de Telecomunicaciones y a los operadores privados de televisión para abonados que adhieran al plan las licencias de telecomunicaciones que resulten necesarias para asegurar las mejores condiciones tecnológicas a los fines de la conectividad, convergencia y acceso universal que se procura alcanzar".
El decreto encomendó a una comisión presidida por el LATU el cronograma de implementación del plan y el inicio de dos experiencias piloto en mayo, en dos localidades de más de 2.000 habitantes, y otra en septiembre, en una ciudad de más de 25.000 habitantes. Estas experiencias son para evaluar opciones tecnológicas y costos y las reacciones de las familias y las comunidades a la propuesta.
En dos semanas esta comisión definirá las localidades según señaló a El País, el presidente del Latu, Miguel Brechner.