Los 300 sacerdotes de la arquidiócesis de San José podrán "perdonar", durante la Cuaresma y Semana Santa, a los fieles que hayan practicado un aborto o ayudado a llevarlo a cabo. Se podrán beneficiar de la magnanimidad de los sacerdotes aquellas personas que les confiesen haber cometido dicho acto o ayudado a hacerlo (médicos, parteras, familiares o amigos) desde el 25 de febrero -inicio de la Cuaresma- hasta el domingo de Pascua, 19 de abril. Aunque no es la primera vez que la arquidiócesis aplica esta medida, según el diario La Nación, en cambio sí es la primera vez que hace público el anuncio. La facultad de perdonar los pecados tipificados como tal por la Iglesia Católica recae en los obispos, según el presbítero Mario Segura de la Curia Metropolitana, citado por dicho periódico. Según Segura no es la iglesia la que excomulga al culpable, sino él quien "hace la ruptura con el Señor".