La Iglesia ortodoxa rusa se desmarcó este miércoles del Vaticano en el caso de Eluana, la italiana que murió al retirársele la alimentación artificial tras 17 años en coma vegetativo, al juzgar que "en ciertos casos" no es necesario mantener el cuerpo con vida.
"Hay casos en los que no está claro si el alma está presente en el cuerpo, después de varios años en los que el cuerpo no da señales de una vida consciente (...) En estos casos, no es necesario mantener el cuerpo artificialmente", declaró Vsevolod Tchaplin, uno de los portavoces de la Iglesia ortodoxa, citado por la agencia Interfax.
"La concepción del mundo cristiano siempre enseñó a la gente a no precipitar la muerte, pero tampoco a mantener (...) en vida a una persona que pasa al otro mundo", agregó.
"Esto no tiene nada que ver con una especie de eutanasia", concluyó, recordando que la Iglesia ortodoxa equipara la eutanasia con "el homicidio y el suicidio".
El papa Benedicto XVI se opuso en diversas ocasiones a que se dejara de alimentar artificialmente a Eluana y calificó su muerte de "eutanasia inaceptable".
El cardenal Javier Lozano Barragán, ministro de Salud del Vaticano, fue más allá al calificar el acto de "asesinato abominable".
AFP