Flores evalúa con psicólogo a adolescentes con multas

Municipio. Con examen decidirán si les mantienen permiso

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FLORES VÍCTOR RODRÍGUEZ

La Intendencia de Flores convocará a los menores que cometieron infracciones de tránsito y a sus padres. A los mayores los intimará a pagar las multas y a los adolescentes les hará una evaluación psicológica para decidir si les mantiene el permiso.

El intendente de Flores, Armando Castaingdebat, recogió la idea de su par de Durazno, Carmelo Vidalín, y decidió implementar a partir de este mes nuevos sistemas de control con la finalidad de encarar "a fondo" la problemática del tránsito local, en particular los casos de accidentes e incidentes generados por motonetistas menores de edad y en una franja que se extiende hasta los 25 años.

Las imprudencias en el tránsito local son habituales, al punto que días atrás un hombre atropelló a la inspectora de tránsito Silvia Castro, provocándole fractura de clavícula y golpes en una pierna que derivaron en una inmediata internación de la funcionaria, que ya se repuso de las heridas.

El agresor enfrenta denuncias penales, formuladas por la mujer agredida y por la Intendencia. Esta comuna otorga habilitación para circular en motos a menores de hasta 16 años, con permisos de sus padres, que pueden manejar cilindradas de hasta 110 cc.

CITACIÓN. La directora general de Administración del Gobierno de Flores, Laura Burgoa, dijo a El País que los nuevos controles se realizarán con una "mayor rigurosidad" y se enfocarán principalmente en el estudio de las libretas de conducir "en la expedición y en el seguimiento" de este documento.

"Vamos a comenzar a llamar a todos los menores que tienen permisos, que han sido observados o multados. Vamos a citar no sólo a ellos sino también a los padres, para explicarles las infracciones de tránsito que cometieron, porque hasta ahora lo que hacen es acopio de multas y no pagan ni las multas ni las patentes", sostuvo.

La jerarca dijo que la administración tiene "como en todo pueblo chico" identificados a los que son más problemáticos. "Vamos a llamar a los menores con los padres, y los padres van a responder por las infracciones, y automáticamente todos los infractores, aun con los permisos otorgados, van a pasar por el psicólogo a ver si les devolvemos o no el permiso".

En Flores hay unas 8.000 motos empadronadas y una población total en el departamento de 25.000 personas.

El problema también afecta a Durazno. "La gozamos con los inspectores, salimos sin casco y pasamos al lado de ellos, cuando nos van a parar `picamos` y los dejamos tragando tierra", dijo un duraznense de unos 18 años de edad, ilustrando así una de las escenas que se han vuelto cotidianas en la ciudad en la que participan motonetistas e inspectores de tránsito.

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