Carlos Reyes
Un acierto estar presentando en Montevideo La omisión de la familia Coleman, espectáculo argentino que el Teatro Solís trajo para dar en su sala mayor. El grado de novedad de la obra es equivalente al de El niño argentino, que el año pasado visitó el mismo escenario, siendo esta segunda visita porteña de verano un hecho sobresaliente de la cartelera montevideana: seguramente, el premio Florencio al Mejor Espectáculo Extranjero ya tiene un candidato.
Con libro y dirección de Claudio Tolcachir, la puesta fluye con soltura, pese a lo sórdido de la trama. Sordidez que no descarta, afortunadamente, el humor, por el contrario, lo potencia a través de un absurdo inteligente. Inteligente porque conserva un pie en el sentido común, otorgándole una linda mezcla de disparate y verosimilitud.
El estreno del miércoles reunió a actores, directores y dramaturgos de todas las generaciones, que para bien de la escena nacional tomaron contacto con este notable montaje, que entre sus muchos méritos tiene el de trasladar al escenario el habla cotidiana, sus ritmos y su dinámica, en donde se confunden los parlamentos significativos con las palabras dichas sin pensar. En ese sentido, esta obra tiene puntos en común con las últimas producciones de Daniel Veronese, en las que el ritmo se crea por medio de una carrera alocada de palabras. Estaría bueno que en las dos últimas funciones (hoy y mañana) el público respondiera en masa, cosa que, una pena, no sucedió con El niño argentino.
La omisión de la familia Coleman
Ficha
Autor y director: Claudio Tolcachir. Iluminación: Omar Possemato.
Intérpretes: Araceli Dvoskin, Miriam Odorico, Inda Lavalle, Lautaro Perotti, Tamara Kiper, Diego Faturos, Gonzalo Ruiz, Jorge Castaño.
Atención a...
La libertad y creatividad con que están trazados los personajes.
El modo en que la locura de los personajes encaja entre ellos. Cómo la trama avanza sin que se note, barajándose los hechos nimios con los fundamentales. Los objetos, que hablan de los vínculos entre los personajes. Todas las interpretaciones, especialmente las de Perotti y Odorico.