El gobierno de Costa Rica planea ampliar en 1.000 hectáreas un parque nacional en la costa del Pacífico, cuyo principal atractivo es el avistamiento de ballenas, pero al proyecto se oponen los pescadores artesanales que temen perder su única fuente de ingresos. La ampliación del Parque Nacional Marino Ballena, en la Península de Osa, en el Sur del país, busca proteger lo que los biólogos denominan una "maternidad marina", por tratarse de una zona de alta reproducción de especies, que se ubica en los contornos del parque. La iniciativa cuenta con el apoyo de organizaciones ecologistas y de empresarios turísticos, pero es rechazada por los pescadores, cuya actividad quedaría excluida de la zona. La directora del área de Conservación de Osa del Ministerio del Ambiente, Etilma Morales, defendió la necesidad del proyecto en aras de preservar la biodiversidad.