Debe coincidirse con un vocero del gobierno cuando reclama que los comentarios sobre la crisis que afecta el país, como consecuencia de la sequía, no se dirijan con finalidad política. Pero ello no debe conducir a que sean silenciadas las críticas: las medidas se tomaron tarde, son discriminatorias y tal vez insuficientes, porque no fueron planificadas. Pero también, desde los propios afectados y el sector político (los dos candidatos blancos) se han propuesto soluciones para mejorar la situación.
Lo que cabe esperar es que superada esta instancia, el gobierno se prepare también para recibir los efectos de la crisis económica internacional (que no afectará sólo al 14% del territorio), que según especialistas aún no se ha sentido realmente en el país, pero que golpeará en forma inexorable.