El presidente emérito de la Pontificia Academia de la Vida, monseñor Elio Sgreccia, afirmó hoy que el presidente estadounidense Barack Obama, "entre todas las cosas buenas que podía hacer, eligió en cambio la peor".
Con estas palabras el religioso comentó la decisión del nuevo inquilino de la Casa Blanca de conceder nuevamente financiación a las ONG y a las clínicas que contemplan el aborto como medio de planificación familiar.
"Se trata de un duro golpe no sólo para nosotros católicos sino para las personas que en todo el mundo luchan contra la matanza de inocentes que se hace con el aborto", añadió.
Monseñor Sgreccia subrayó que "el derecho a la vida es el primero que hay que tutelar y defender".
El viernes, Obama firmó una orden ejecutiva que suspendió la prohibición de donar fondos oficiales a organizaciones que defienden en el extranjero el derecho al aborto o siquiera lo presenten como una alternativa.
"Según una estadística llevada a cabo recientemente por los obispos norteamericanos, además, me parece que el 80% de los ciudadanos estadounidenses estaban en contra del aborto", dijo a ANSA monseñor Sgreccia.
"Con todo el respeto hacia la política de Obama, esto es algo que como Iglesia debíamos decir", concluyó.
Obama firmó la orden tarde el viernes, lejos de la cobertura de la prensa, con el objetivo de mantener la decisión con el más bajo perfil posible, para no afectar demasiado la sensibilidad de los sectores conservadores, masivamente encolumnados contra el aborto.
"Es tiempo de que terminemos con hacer político este tema", dijo ayer el presidente estadounidense al explicar las razones de su posición en este tema.
El día antes, Obama ya se había declarado en favor de "proteger el derecho de las mujeres a elegir" como afrontar los embarazos y llamó a "unirse" para "prevenir embarazos no intencionados".
Obama reconoció además que se trataba de "un asunto sensible y a menudo divisivo" entre los estadounidenses. Pero, "más allá de nuestros puntos de vista -dijo- estamos unidos en nuestra determinación por prevenir embarazos no intencionados, reducir la necesidad de abortos y apoyar a las mujeres y las familias en las decisiones que tomen".
ANSA