PUNTA DEL ESTE | Tiene 815 metros cuadrados y 380 edificados hace apenas tres años. Los pisos son de porcelanato, la cocina y baños tienen cerámica Portobello y aparatos Ferrum, las puertas son de lapacho, así como la escalera, construida sobre vigas de curupay. La descripción parece extraída de una publicidad de tienda de decoración de interiores, pero se trata de la casa en Punta del Este de Eduardo Campiglia, director de la empresa constructora que lleva su apellido.
"Para mí ninguna casa es definitiva, ya me mudé unas 15 veces. Pero mientras no se venda, la usamos", explicó Campiglia. La moderna casa ubicada frente al faro se vende a US$ 1.300.000, según el portal Puntaweb.
"Está en una ubicación excepcional, es rústica pero con calidad de construcción y diseño", dijo el ingeniero y ejemplificó con el sistema de aire acondicionado, que incluye splits en todos los ambientes, y con los paneles térmicos en las ventanas.
Campiglia contó que todavía no tuvieron ofertas concretas por la casa, pero que en cuanto se venda, van a construir otra en la misma zona, que "todavía estamos pensando, soñando".
Por ahora sólo tiene claro que será más moderna que la que está en venta, "pero manteniendo el espíritu de la zona, que son en general casas que tienen 50 a 80 años de construidas, con basamento de piedra y mucha madera. La idea no es desentonar sino sumar", dijo.
La casa de dos plantas en la península fue inaugurada oficialmente hace tres temporadas con una exposición del artista plástico Miguel Ángel Battegazzore. En esa oportunidad, el pintor fernandino descubrió un mural permanente en el jardín.
Para Campiglia resulta difícil vender la casa porque "el cliente de productos de cierto nivel compra estrictamente lo que le gusta. No sucede igual con las zonas más comunes o los apartamentos. Encontrar un cliente para una casa en la que se invirtió en detalle constructivo y ubicada en determinado lugar, cuesta".