Despúes de recuperarse de un contratiempo de salud, la presidenta argentina Cristina Fernández arribó a Cuba en el primer viaje oficial de un mandatario de ese país a la isla desde 1986. La invitación, cursada por el presidente Raúl Castro, dejó abierta la posibilidad de su reunión con la neurocirujana disidente Hilda Molina, quien desde hace años pide que se le dé permiso para poder viajar a Argentina, en donde reside su hijo con sus dos nietos. Pero, aunque el encuentro finalmente no se produjo, Molina le pidió públicamente a la mandataria que hablara de su caso en la reunión con Raúl Castro, dejando de lado los aspectos políticos, como "madre y potencial abuela".
La visita de la presidenta argentina Cristina Kichner, la primera de un mandatario de ese país a Cuba en más de dos décadas, tiene como telón de fondo el polémico caso de la médica opositora Hilda Molina, que desde hace 14 años reclama al gobierno cubano permiso para visitar a su hijo y sus dos nietos que viven en Buenos Aires.
Molina, quien tiene 65 años, dijo esperar que la mandataria pudiera interceder por su caso en su encuentro con Raúl Castro, lo que le solicitó en una carta enviada bastante antes del viaje, en el mes diciembre.
"Le estoy pidiendo a la presidenta argentina específicamente que interceda ante Raúl Castro por los derechos de mis nietos. Solamente quiero ir a Argentina y que mis nietos vean que tienen una abuela", declaró a los medios.
En relación al silencio oficial sobre el pedido de una entrevista personal en la isla, la médica declaró al diario La Nación que lo que le importaba era que ella hiciera mención de su caso frente al presidente cubano, lo que descartaba ya que "la presidenta argentina es una dama, una madre, una potencial abuela y una mujer que constantemente dice defender los derechos humanos". "No me pasa por la cabeza que una persona que dice defender los derechos humanos no pueda pedir por mis nietos", insistió.
Molina insiste en no mezclar sus pedidos con el hecho de ser opositora al régimen castrista. Si bien no existe una disposición oficial que evite los encuentros de presidentes extranjeros con disidentes, el gobierno de la isla no lo ve nada bien.
Todavía se recuerda la última visita que hizo el entonces presidente de México, Vicente Fox, en la que se reunió con varios opositores generando un gran revuelo, que las autoridades cubanas no están dispuestas a repetir.
"Ningún presidente se reúne con los disidentes cuando viene en visita oficial", dijo un ministro argentino que forma parte de la comitiva oficial al diario La Nación.
"Hay que olvidarse de mis críticas al gobierno cubano. No le pido a Cristina Kirchner que me respalde como disidente ni que me ayude a manifestarme por las libertades que no existen en mi país. Ese es un problema mío. Soy la abuela de dos argentinos y eso no tiene nada que ver con lo que pienso y digo. Estoy reclamando por el derecho de ser mujer y madre que me dio Dios y me usurpó el gobierno cubano y espero que interceda", explicó Molina.
DISIDENTE. Molina se desempeñó como una destacada neurocirujana y fue directora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren) durante varios años. Llegó incluso a ser diputada en 1992, pero se separó del régimen después de mostrar disconformidad por la manera en que se trató uno de sus proyectos parlamentarios. Pero las versiones oficiales sobre su alejamiento son bastante diferentes. Según ha comentado el propio Fidel Castro, tiene dificultades con el gobierno cubano desde que fue despedida al intentar apropiarse del hospital isleño poco después de la caída de la Unión Soviética. Castro aseguró que la mujer, previendo la caída de la revolución luego de la desaparición de sus aliados, quiso imitar las acciones tomadas por colegas suyos de países que conformaban la URSS que se quedaron con centros que eran estatales. El ex presidente cubano ha escrito que no cedería al "chantaje" de la médica, lo que produjo fricciones entre Cuba y Argentina, e incluso frenó una visita que tenía planificada Néstor Kirchner, cuando intentaba relanzar las relaciones bilaterales (en base a agencias).
A través del blog
"Se impone romper las cadenas psicológicas que nos paralizan y nos arrinconan en nuestros propios corazones". Esta frase abre el blog en internet de la médica neurocirujana cubana Hilda Molina. La disidente inauguró este espacio virtual en diciembre y desde entonces ha escrito 16 posts, en su mayoría dedicados a describir la situación de su familia y la imposibilidad de viajar a Buenos Aires para ver a su hijo y a sus nietos debido a su oposición política al régimen castrista.
"Los cubanos no tenemos derecho a contar con Internet en nuestros hogares; y aunque busco opciones constantemente, hasta el momento sólo he logrado poder utilizar Internet dos horas cada semana", explica pidiendo disculpas por la demora en responder algunos mensajes de sus visitantes. El blog incluye además, un espacio dedicado a las referencias sobre su caso aparecidas en distintos medios de prensa.