"Lo que hice fue para proteger a la patria"

Bush. Reconoció errores, defendió su gestión y pidió segunda parte del "rescate"

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DANIEL HERRERA LUSSICH EN WASHINGTON, CORRESPONSAL PERMANENTE

George W. Bush ofreció ayer la que fue seguramente su última conferencia de prensa como presidente de EE.UU. Su cara, aún sonriente, exhibió en cierta forma cruel el desgaste y el estrés de ocho años al frente de la primera potencia del mundo.

Un cuadro con su foto apenas juró el cargo en 2001, colgado en la sala de periodistas, muestra a un hombre mucho más joven y sin el cabello encanecido de hoy. Su rostro de ayer en la Casa Blanca reflejaba el efecto del teléfono sonando a toda hora y los problemas golpeando sin piedad las puertas de la residencia de la avenida Pennsylvania.

Bush tuvo a su frente a un centenar de representantes de los medios de difusión. Casi todos preguntaron, pero el clima generalizado fue de distensión. No surgieron a lo largo de la charla primero y luego ante las interrogantes, cuestiones que tensaran el ambiente. Fue una despedida amable, aunque todos demostraron enorme avidez por escuchar directamente de su boca sus últimos razonamientos sobre los grandes problemas que debió enfrentar durante sus dos mandatos.

Tuvo pasajes de un esbozo de sonrisa, casi forzada diría, salvo cuando bromeaba con alguno de los periodistas; en otros momentos estaba serio, duro, hasta el punto de morderse los labios y dejar la duda de lo feliz que estaría si pudiera lagrimear.

Sus palabras eludieron solo una respuesta, las demás las respondió sin titubeos. Solo evitó responder la inquietud de una de las corresponsales de la primera fila: "¿Concederá usted el perdón a colaboradores que pudieran ser llevados a juicio penal por violaciones de los derechos humanos?" "¡No entra ese tema en la conferencia de prensa de hoy!", aclaró y pasó a otro punto.

El saliente inquilino de la Casa Blanca reconoció haber cometido errores y rechazó críticas y culpas sobre el deterioro de la imagen del país. Para Bush, "la amenaza más apremiante que deberá enfrentar (el presidente electo) Barack Obama y los presidentes siguientes es un ataque a territorio estadounidense. Hay enemigos que quieren todavía perjudicarnos". También advirtió sobre Corea del Norte e Irán, miembros sobrevivientes del "eje del mal" que él señaló en 2002 (el restante era Irak).

"Corea del Norte sigue siendo un problema. Mi preocupación es que puede haber un programa de uranio, altamente enriquecido. Y por eso es importante que de las conversaciones se haga una fuerte verificación al régimen. Pyongyang debe honrar los compromisos que asumió. E Irán continúa siendo especialmente peligroso", dijo.

Sobre el actual conflicto en la Franja de Gaza, reiteró que "Estados Unidos desea un alto el fuero duradero para una paz sostenible", y que para ello "es vital que Hamas deje de disparar cohetes contra Israel". Enfatizó que "la mejor manera de dar garantías es trabajar con Egipto para detener el contrabando de armas hacia Gaza. El suministro de armas a Hamas tiene que parar y debe continuar para ello la presión de la comunidad internacional".

Sobre la ofensiva de Israel, Bush señaló que el Estado Hebreo "tiene derecho a defenderse y espero, en estas situaciones, que se esté consciente de la gente inocente".

errores. En la conferencia se insistió sobre cuales eran, en su opinión, los errores cometidos por su administración. Bush respondió: "En el primero y grande, existió una mala interpretación, y fue el cartel de `Misión Cumplida` colocado en el portaaviones `Abraham Lincoln` dando por terminada la guerra de Irak (en 2003, cuando recién terminaba la primera fase de la guerra), ayudado por mis errores de retórica. Luego se me objetó la actitud frente a las crisis del huracán Katrina y el abuso de prisioneros de Abu Graib, pero a veces las cosas no salen según lo planeado".

Para el presidente saliente lo de la cárcel de Abu Graib fue "una gran decepción, y lo mismo saber que (el dictador iraquí) Saddam Hussein no poseía armas de destrucción masiva antes de la invasión de Estados Unidos en 2003; eso fue también una decepción y una frustración".

"Ustedes llaman a esos asuntos errores, pero las cosas no salieron según lo previsto. Y creo que no se puede obtener el total de la lectura de un gobierno hasta que el momento haya pasado, a través de la historia", argumentó Bush ante la insistencia periodística.

Se le objetó la respuesta lenta dada a los daños causados por el huracán Katrina. Bush respondió: "Fui duramente criticado, pero se logró el rescate de las azoteas de decenas de miles de personas con la Guardia Costera y Helicópteros, se enviaron auxilios. ¿Qué se hubiera opinado si hubiera aterrizado con el Air Force One en el lugar para visitar personalmente los daños como se reclamó? Habría sido acusado de desviar el personal local de emergencia para atender mi seguridad".

rescate. Bush dio cuenta de estar dispuesto a solicitar al Congreso, a especial pedido de su sucesor, el desembolso de 350 mil millones de dólares para la reactivación financiera, segunda parte del plan de rescate de US$ 700.000 millones presentado por el Ejecutivo.

"No estoy cómodo con la decisión de ayudar a los bancos y tampoco a Wall Street, que se emborrachó y nosotros sufrimos la resaca, pero si te dicen los expertos que servirá para descongelar al mercado del crédito y evitar la gran depresión, hay que hacerlo", señaló. Horas más tarde, la Casa Blanca confirmó que el aún presidente efectuará esa solicitud al Congreso.

Ante la interrogante de cómo se sentía ante sus críticos internos y el descreimiento moral en la imagen exterior de EE.UU., Bush salió duramente al cruce: "La mayoría de la gente que veo no son hostiles, algunos no están de acuerdo, pero mi misión no ha sido intentar ser popular. Mis decisiones, cuestionables o no, las adopté para proteger a la patria. Además será la historia la encargada de dar su opinión".

Finalizó George W. Bush su reunión de 45 minutos con los periodistas destacando que se "sentía afortunado de tener un asiento en primera fila en lo que va a ser un momento histórico para Estados Unidos, cuando el primer afro americano, una persona simpática e inteligente, asuma la presidencia del país".

"Laura y yo", aclaró, "saldremos de las luces, a las que hemos estado expuestos tanto tiempo, regresaremos a Texas, mantendremos un perfil bajo, pero activos; escribiré un libro, crearemos una fundación y estaremos en el rancho de Crawford".

Pedido de "apertura" a su Partido Republicano

El presidente George W. Bush dijo ayer que el Partido Republicano debe ser más abierto a la inmigración y que dejará el cargo la próxima semana con el temor de que su colectividad se convierta en una al que no le interesan las vidas de los demás ni cómo mejorarlas.

Ante la derrota aplastante de noviembre de 2008, el partido puede verse tentado a "esconderse en su caparazón`` e ignorar el mundo exterior reconociendo que temas como la inmigración necesitan ser debatidos, afirmó Bush.

El presidente puso como ejemplo el tema inmigratorio. Bush propuso una reforma que le abría el camino a la legalización para millones de indocumentados, pero esta fracasó en 2007 ante el bloque de legisladores mayoritariamente republicanos.

"Nuestro partido debe ser humanitario y de mente abierta", afirmó, tal vez como un pedido final. AP

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