CIUDAD DE GAZA Y JERUSALÉN
AGENCIAS
Aviones y helicópteros israelíes bombardearon ayer la Franja de Gaza por 14° día seguido. Hamas siguió lanzando sus misiles al Sur de Israel. La resolución de la ONU pidiendo un alto el fuego, del día anterior, fue completamente desoída.
Hoy la operación "Plomo endurecido" cumple dos semanas. Y nada, ni las Naciones Unidas, permiten avizorar un final. Un bombardeo israelí mató ayer a dos milicianos de Hamas y a otro hombre no identificado. Otro ataque detonó un edificio de cinco pisos en el Norte de Gaza matando a cinco personas, entre ellas un niño, informaron fuentes hospitalarias palestinas. Al mediodía, ya eran 19 los muertos. Al amanecer israel perpetró unos 30 ataques, y tras la puesta del Sol las bombas seguían cayendo.
De los muertos, que ya son más de 800, al menos la mitad son civiles, según las autoridades sanitarias de Gaza. Trece israelíes han muerto desde el inicio de la ofensiva.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó en la noche del jueves (madrugada uruguaya de ayer), en forma unánime -14 a 0, con la abstención de Estados Unidos-, la resolución 1.860 que establece un inmediato alto al fuego "tras la completa salida del ejército israelí de Gaza". Ayer, el primer ministro del Estado Hebreo, Ehud Olmert, señaló que "la decisión de ONU no es práctica y no será cumplida por las organizaciones asesinas palestinas".
"Israel no ha aceptado nunca que una influencia externa afecte su derecho a defender a sus ciudadanos. El Ejército seguirá trabajando para defender al pueblo israelí", afirmó el mandatario en un comunicado.
Hamas también se hizo escuchar tras la resolución, y un portavoz de la organización señaló que el grupo "no está interesado" porque la ONU no toma en cuenta sus demandas. Los islamistas continuaron ayer disparando cohetes, de tipo Grad, contra el Sur de Israel. Las principales ciudades amenazadas, donde cayeron cohetes y morteros ayer, son las ciudades de Beersheba y Ashkelon.
La máxima responsable de derechos humanos de la ONU, Navi Pillay, exigió el fin de las "provocaciones y represalias" en Gaza en una reunión extraordinaria en Ginebra.
"La situación es intolerable. El alto al fuego reclamado por la ONU debe aplicarse inmediatamente. La violencia debe acabar", sostuvo Pillay.
El Cairo. Un día después que un emisario del gobierno israelí llegara a El Cairo para estudiar la propuesta de paz ideada por Francia y Egipto, una delegación de Hamas llegó ayer a la capital de este país con el mismo fin.
La reunión entre Hamas y las autoridades egipcias se producirá hoy, aunque no hay grandes expectativas. Si bien la milicia islámica no se pronunció oficialmente sobre el plan -basado en un cese al fuego inmediato, apertura de los pasos fronterizos y reconciliación entre los bandos palestinos-, las declaraciones de algunos de sus dirigentes en el exilio fueron negativas. Tampoco la postura de Israel, que en un principio vio "con agrado" la propuesta, permite albergar esperanzas. El embajador de Israel en Uruguay, Yoel Barnea, dijo el jueves a El País que hay muchos puntos de este plan en los que el Estado Hebreo no está de acuerdo. Uno de ellos, es la participación de Hamas en las negociaciones.
Caos Humanitario. Los bombardeos israelíes continuaron ayer incluso durante la tregua diaria de tres horas, según testigos en Gaza. Esta pausa, que se aplica desde el miércoles, permite abastecer a la población de alimentos y medicamentos.
En tanto, la situación humanitaria empeora cada día más. Las Naciones Unidas retuvieron su ayuda a la franja ayer durante el segundo día consecutivo. Más de la mitad de los 1,5 millones de personas que viven en Gaza dependen de la ONU para comer y recibir medicamentos.
Funcionarios de la organización prometieron que la ayuda se reanudará "apenas sea factible", luego que el Ministerio de Defensa israelí asegurara ayer que los socorristas estarían mejor protegidos.
Según declaró la vocera de ONU, Michele Montas, las fuerzas armadas israelíes dijeron a la organización que "lamentaban profundamente" los incidentes que movilizaron la suspensión de la ayuda a la Franja de Gaza. La ONU suspendió su trabajo en territorio palestino el jueves, luego que el fuego de un tanque israelí mató al conductor de un camión. La Cruz Roja también señaló que limitaba sus actividades en el lugar luego que un chofer suyo sufriera heridas por un ataque similar.
El Programa Mundial de Alimentos y UNICEF, en tanto, aún continúan en Gaza, donde además del hambre y la sed, 750.000 personas no tienen electricidad.
Israel sostiene que busca desbaratar la estructura militar de Hamas para no ser atacado. Pero según algunos analistas, Israel quiere restablecer "la capacidad de disuasión" del ejército, quebrantada por sus errores durante la guerra contra Hezbollah en 2006. También creen que atacarán hasta poner a Hamas de rodilla e incluso, terminar con su poder en Gaza.
Estos objetivos aún parecen lejanos, pero las autoridades israelíes señalan que Hamas sufrió severos golpes en su brazo armado y que es un adversario mucho menos peligroso que Hezbollah en el Líbano.
Uruguay apoya resolución
En un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores difundido ayer, el gobierno de Uruguay manifiesta su apoyo y "valora los esfuerzos" de las Naciones Unidas, para lograr "un cese al fuego en la Franja de Gaza que permita poner fin a la pérdida de vidas humanas" en Medio Oriente, y generar "las condiciones básicas de estabilidad" para que pueda retomarse el proceso de paz "entre Israel y Palestina".
En el texto de cuatro párrafos, Uruguay dice aguardar "con expectativa que las partes involucradas en este conflicto den cumplimiento" a la resolución 1.860 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que clama por "un cese al fuego inmediato duradero y enteramente respetado que lleve a un retiro total de las fuerzas israelíes de (la Franja de) Gaza" y a una "provisión y distribución sin interrupciones de la asistencia humanitaria" en ese territorio palestino, "entre otras consideraciones".
Uruguay expresa como "profundo deseo" que las dos partes involucradas "cesen sus acciones militares" tanto en la Franja de Gaza como en el Sur de Israel.
Las cifras
800 Son los muertos palestinos. Según las autoridades sanitarias de la Franja de Gaza la mitad son civiles. Hay unos 3.300 heridos.
13 Israelíes murieron desde el inicio de la ofensiva. Tres de ellos eran civiles. Además, 154 resultaron heridos, 123 sin gravedad.