Cuando José Mujica se ufana de su buena relación con el matrimonio Kirchner, cabe preguntarse de qué le ha servido eso al Uruguay. Porque las relaciones con Argentina no han mejorado, el corte de puentes continúa, el dragado de las vías fluviales no se hace y el desencuentro prosigue en otros campos. Peor aún, con su entrevista en Olivos meses atrás, Mujica se desmarcó totalmente del presidente Vázquez quien tiene el diálogo cortado con Cristina Kirchner. La presencia del senador tupamaro en Buenos Aires se apreció como una desautorización a Vázquez y a la cancillería uruguaya, impropia de un gobierno bien organizado. En otros países, una actitud de esa naturaleza se calificaría como de "traición a la patria". Entre nosotros, es apenas otro "blooper" del inefable Mujica.