FLORIDA | ALEXIS TRUCIDO
Un total de 94 funcionarios municipales floridenses deberán confirmar en las próximas semanas su voluntad de adherirse al sistema de retiro incentivado aprobado por la Junta Departamental de Florida y puesto en funcionamiento por el ejecutivo comunal en este mes.
El director municipal de Administración, Eduardo Riviezzi, explicó que hay tres modalidades para acogerse al plan de retiro incentivado. La primera establece que si se adhieren antes del 30 de enero recibirán el equivalente a ocho sueldos como beneficio, así como 18 mensualidades equivalentes al sueldo líquido, además de la jubilación. La segunda modalidad es para quienes se sumen al plan después del 31 de enero, en cuyo caso en lugar de 18 cuotas consecutivas recibirán 15. El tercero de los sistemas establece que la persona podrá cobrar la diferencia entre el sueldo que percibe trabajando y la jubilación por un plazo de hasta seis años. El objetivo es "llegar al final de la administración sin dejar deudas para la siguiente", explicó el jerarca a medios locales.
La intendencia fue habilitada por la Junta a solicitar un préstamo al Banco República de hasta $ 20 millones para hacer frente a los gastos que insumirá el sistema. De todas maneras, la comuna piensa que el programa de retiros incentivados le puede insumir menos del 50% del monto.
Si bien la habilitación de retiros es para todos los funcionarios, son los trabajadores con causal jubilatoria quienes decidieron sumarse a la medida, según supo El País de fuentes municipales.
El promedio etáreo de todos los funcionarios municipales es de 51 años. Ahora el objetivo del intendente Juan Giachetto es que descienda. En muchos casos se trata de funcionarios de grados 5 o 6, pero también de los mayores grados funcionales, como el grado 10. El promedio salarial de los trabajadores es de $17.000. Paseos Públicos, Administración y Juntas Locales, son algunas de las áreas a las que pertenecen quienes se retirarán. Los retiros generarán movimientos internos para distribuir el personal.
"Hay lugares que son más críticos: en un comedor nos quedaremos sin cocinero; tenemos que resolver esos aspectos", dijo el director Riviezzi.