El sol no quiso ser menos y ofreció su propio espectáculo el primer día del 2009. El extraño arcoiris que lo acompaña fue captado por la cámara de la lectora Cecilia Varela a las 12:30 horas desde su casa en Pocitos.
Su hermana Carolina se comunicó con EL PAÍS digital para enviar las fotos y por su propia curiosidad logró averiguar que el curioso fenómeno ocurre porque nubes cirros reflejaban sus cristales de hielo gracias al sol.