Jorge Abbondanza
Romance otoñal. La rubia Diane Lane -que es una actriz encantadora- se ha separado de su marido luego de un engaño matrimonial, se ocupa de los hijos y luego se dedica a cuidar el hotelito de una amiga en las islas de la costa de Carolina del Norte, donde recibe como huésped a Richard Gere y en la secuencia culminante de la historia debe enfrentar uno de los huracanes que son frecuentes en la región. La furia de esos vientos pueden aludir al sofocado erotismo y la posterior liberación de una pareja madura, que a partir de las respectivas frustraciones intentará reconstruir su vida gracias a la peripecia sentimental que comparte en esas playas turbulentas.
El problema de esta trama romántica no está en su idea, que contiene los ingredientes característicos del género, tampoco está en su elenco, que es competente, y ni siquiera está en la imagen, que a veces resulta seductora. Está en cambio en el libreto, que les escribe a los actores unos diálogos convencionales, unos conflictos borroneados y unas situaciones previsibles.
Cerca del final habrá algún vuelco dramático en ese proceso, que pertenece por derecho propio a los terrenos teleteatrales, con lo cual las cosas que ocurren no siempre parecen creíbles, incluyendo la relación de la protagonista con una hija rebelde que odia a su madre pero después la ama. Eso sería más aceptable si el doctor Freud nunca hubiera existido.
Noches de tormenta
Ficha
EEUU 2007. Título original: Nights in Rodanthe. Director: George C. Wolfe. Guión: John Romano, Ann Peacock sobre novela de Nicholas Sparks. Fotografía: Affonso Beato. Música: Jeanine Tesori. Elenco: Diane Lane, Richard Gere, James Franco, Scott Glenn, Christopher Meloni, Mae Whitman, Viola Davis
Atención a...
La primera actriz, que es una mujer bella e inteligente, debutó jovencísima en Cotton Club de Ford Coppola (1984) y ha sobrevivido sin demasiado estrellato en Hollywood. Ya había formado pareja con Richard Gere más de una vez (y con mejor suerte), por ejemplo eninfidelidad.