Ciudad del vaticano - El papa Benedicto XVI lanzó hoy un llamamiento para que la "violencia" y el "odio" no "se impongan" en el mundo en 2009, haciendo especial alusión a Gaza donde, afirmó, "la gran mayoría" de la población israelí y palestina quiere "vivir en paz".
"La violencia, el odio y el desaliento son también formas de pobreza que hay que combatir y tal vez las más terribles. No deben imponerse", declaró el Papa en el Vaticano con ocasión del Año Nuevo, celebrado en la Iglesia católica como el "día mundial de la paz".
Benedicto XVI afirmó "confiar a María, madre del hijo de Dios, este deseo profundo de vivir en paz que emana del corazón de la gran mayoría de la población israelí y palestina, de nuevo puesta en peligro por las violencias masivas que estallaron en la franja de Gaza en respuesta a otras violencias".
El Papa deseó "el don de la paz para la Tierra Santa y para toda la Humanidad".
Según fuentes médicas en Gaza, el número de palestinos muertos en ese territorio desde el inicio el sábado de los ataques aéreos israelíes alcanzó los 400 el jueves.
El sumo potífice ya habían condenado el domingo, durante el ángelus, los enfrentamientos entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamas, pidiendo "humanismo y sabiduría por parte de todos lo que tienen una responsabilidad en esta situación" e "implorando el fin de esta violencia".
Durante su mensaje con ocasión de esta 42ª edición del día mundial de la paz, el Papa condenó todas las formas de pobreza "que impiden a las personas y a las familias vivir dignamente, que ofenden a la justicia y a la igualdad, y que amenazan la cohabitación pacífica".
El santo padre citó en particular "plagas como las pandemias, la pobreza de los niños y la crisis alimentaria" y lamentó que "por un lado se celebre la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por otro aumenten los gastos militares".
AFP