El régimen iraní ve en la elección del demócrata Barack Obama como presidente de Estados Unidos una "señal evidente" de una voluntad de cambio político en un país con el que no mantiene relaciones diplomáticas.
"Es una señal evidente de que el pueblo de ese país exige cambios de fondo en la política nacional y exterior norteamericana", declaró el jefe de la diplomacia iraní, Manuchehr Mottaki, citado por la agencia IRNA.
"Esperamos que el nuevo gobierno estadounidense responderá a las expectativas de su pueblo marcando la distancia en relación al mal enfoque del gobierno saliente", añadió.
El asesor de prensa del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, aconsejó a Obama que opte por el "pacifismo" en lugar de la "vía militar" de su predecesor George W. Bush, informó la cadena de televisión Al-Alam.
Además algunos responsables políticos y analistas esperan que el cambio que encarna el primer presidente negro de Estados Unidos facilite las relaciones con el "Gran Satán".
Las relaciones diplomáticas irano-estadounidenses se rompieron hace 29 años, al día siguiente de la ocupación de la embajada de Estados Unidos en Teherán por estudiantes islamistas. La tensión se ha acentuado desde 2002, cuando Bush incluyó a Irán en su "eje del mal".
Durante los dos últimos años, Estados Unidos intensificó la presión sobre Teherán, acusado pese a sus desmentidos de intentar fabricar armas atómicas y de apoyar al Hezbolá chiita libanés, a los islamistas palestinos de Hamas y a los grupos terroristas iraquíes que luchan contra las tropas estadounidenses.
El gobierno de Bush reforzó las sanciones unilaterales contra Irán y milita a favor del endurecimiento de las impuestas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en nombre de la comunidad internacional.
"La elección de Obama (...) es positiva. Prometió cambios en la política estadounidense, lo que constituye a la vez una oportunidad y un test para Estados Unidos", declaró a la AFP el diputado Hamid Reza Haji-Babaie.
Agregó que Irán esperaba también "cambios respecto a Teherán", refiriéndose a una declaración en la que Obama se mostraba partidario de un diálogo incondicional con la República Islámica.
Por el contrario Bush siempre se opuso a negociar directamente si Irán no suspendía primero su programa nuclear.
El ex presidente del Parlamento iraní Gholam-Ali Hadad-Adel, un conservador, estima que Obama "no tiene más opción que cambiar de política, lo cual beneficia al pueblo estadounidense y al mundo".
Esto no impidió al ejército iraní advertir el miércoles a las fuerzas estadounidenses en Irak contra la tentación de sobrevolar con sus helicópteros el área próxima a la frontera iraní.
El general de brigada Masud Jazayeri, miembro del Estado Mayor de las fuerzas armadas, se mostró esperanzado en que "Obama comprenda el poderío real de la República Islámica" y no se deje influir por "los sionistas".
Para el analista político Parviz Esmaili, próximo a los conservadores, los estadounidenses votaron por el cambio. "Si el diálogo entre Teherán y Washington comienza como prometió Obama, se romperá un tabú", dijo a la AFP.
El problema es que Obama endureció considerablemente su oferta inicial de diálogo sin condiciones al estimar que será posible "si y sólo si" beneficia a Estados Unidos.
Según Esmaili, la política de los diferentes gobiernos estadounidenses desde hace 30 años descansaba sobre la idea de un cambio de régimen iraní. "Si Obama toma el mismo camino, se agravará la hostilidad entre nuestros dos países", dice.
El analista Said Leylaz, próximo a los moderados, estimó que la apertura de un diálogo permitiría "debilitar a los radicales en Irán y los eslóganes duros y extremistas no encontrarían más compradores".
AFP