Durante una inspección de Aduanas en el puesto de control sobre el puente Mauá, se detuvo a una ambulancia en cuyo interior se transportaba mercadería de contrabando. Se contabilizaron 46 litros de pintura acrílica, esmaltes sintéticos y selladores de origen brasileño, que se habían acondicionado en el salón del vehículo perteneciente a una emergencia médico móvil de la ciudad de Río Branco.
Además, en el mismo puesto de control, se incautaron sabanas, toallas, cortes de tela y repuestos para motos en dos taxis locales y cuatro ómnibus de línea.
También fueron ubicados en el interior de las bodegas de esos transportes públicos, 70 kilos de azúcar y de sal, ésta última sin cumplir las condiciones sanitarias exigidas en Uruguay, al carecer de yodo y flúor en su composición, disponiéndose la elevación de información acerca de las empresas de ómnibus en las que se cometió la infracción al Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
Por otra parte, en el puente internacional de la Concordia, funcionarios de Aduanas de Artigas, detuvieron un cargamento de 10.000 bolsas plásticas y 18 sillas playeras que se intentaban introducir en forma irregular. La mercadería iba a un comercio de la ciudad de Artigas que ahora está bajo investigación.