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Domingo 02.11.2008, 04:06 hs l Montevideo, Uruguay
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Espectáculos

Conmovedora historia de un ser preso en su cuerpo

Elogiada. "La escafandra y la mariposa" aspiró al Oscar

GUILLERMO ZAPIOLA

La historia es conmovedora, y el film que la narra está, según casi toda referencia confiable, al nivel requerido. El próximo viernes se estrena en Montevideo "La escafandra y la mariposa" de Julian Schnabel, un drama de la vida real.

En el año 1995, Jean-Dominique Baudy, redactor jefe de la revista francesa Elle, sufrió una embolia masiva. Después de pasar 20 días en coma salió de él, y se supo que era víctima del "síndrome de cautiverio", una situación en la que el paciente queda totalmente paralizado, sin poder moverse, comer, hablar ni respirar sin asistencia. Literalmente, Jean-Dominique se convirtió en prisionero de su propio cuerpo, siendo sólo capaz de comunicarse con el exterior mediante el parpadeo de su ojo izquierdo.

Obligado a adaptarse a esta limitadísima perspectiva, Bau- dy creó un nuevo mundo a partir de su imaginación y su memoria. En un hospital de Berk-Sur-Mer le enseñaron a emplear un código mediante el cual, con una serie de parpadeos, podía ir formando las distintas letras del alfabeto. Así comenzó a dictar, primero palabras, más tarde frases. Finalmente, sus memorias.

DICTADO. Fue un proceso largo y complicado. Baudy despertaba todos los días a las cinco de la mañana, memorizaba lo que quería dictar ese día, y a partir de las ocho comenzaba a hacerlo mediante el código de guiñadas. Con suerte podía "decor" una página y media por día. Pero el material fue escrito, y el libro fue publicado. Había una mariposa dispuesta a desplegar sus alas atrapada en la escafandra de ese cuerpo inmóvil, y logró comunicarse con el mundo exterior. De ahí el título del libro y del film.

Desde la casi total inmovilidad y la dependencia de los demás, Baudy pudo encontrar un sentido a su vida. En su libro hay algún párrafo en el que se pregunta si no habría estado realmente ciego y sordo hasta que sufrió su ataque, y si hace falta un síndrome de cautiverio para que los ángeles aparezcan para ayudar. Baudy recuerda, por ejemplo, que su padre murió a los 92 años sin haber estado nunca enfermo, y que sin embargo le temió durante años a la muerte. En su lecho de enfermo, cuenta Baudy, sintió otra cosa: que la vida no puede ser solamente dolor, caos sexual y la nada. "Tiene que haber algo más", llegó a dictar. Baudy murió finalmente en 1997, dos años después de que el libro fuera dado a conocer.

Film "imposible", ha dicho alguien, agregando de inmediato que la proeza del director y artista plástico Schnabel (cuya obra previa incluye títulos como Basquiat y la biografía de Reynaldo Arenas Antes que anochezca) consistía justamente en haberlo hecho posible. No era sencillo narrar la historia de un hombre inmóvil y encerrado en su universo interior (en la historia del cine hay que retroceder hasta algún aislado antecedente como Johnny cogió su fusil de Dalton Trumbo), y existía el peligro adicional de convertir el resultado en "la película de la enfermedad del mes", esas crónicas aleccionantes y moralistas con las que la televisión ha abrumado a toda una generación de espectadores.

EQUIPO. Adaptado por el eficiente guionista sudafricano Ronald Harwood (autor entre otros de los libretos de El pianista y Oliver Twist de Polanski) el film rompe con la cronología al entrecruzar la cruda realidad "presente" de su protagonista con sus ensoñaciones de pasado, con imágenes oníricas que aíslan su figura en medio del cuadro y con una atención a las reacciones de los diversos personajes que lo rodean.

El frecuente Mathieu Amalric encarna en La escafandra y la mariposa al difícil personaje protagónico. A su alrededor se mueven otros talentos como Emmanuelle Seigner, el fallecido Jean-Pierre Cassel y el bergmaniano y ubicuo Max von Sydow.

El resultado ha obtenido numerosos galardones internacionales, incluyendo los de mejor director en Cannes, Globos de Oro a mejor film en lengua extranjera y mejor dirección, César (el Oscar francés) a mejor actor y mejor montaje, Independent Spirits a mejor dirección y mejor fotografía, Bafta a mejor libreto, premios de asociaciones de críticos norteamericanos (Boston, Florida, Kansas, Las Vegas, Fort Lauderdale) y varias candidaturas al Oscar.

El País Digital

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