NEW YORK TIMES | MALINA SAVAL
Si bien la figura más promocionada de la película "Se busca", que mañana se estrena en cines, es Angelina Jolie, James McAvoy es el verdadero protagonista. Si bien ya tiene trece años de carrera en la actuación, ahora pega el gran salto.
Es probable que decirle a McAvoy que es un "escocés sexy" no impresione al actor nacido en Glasgow, quien se siente muchísimo más a gusto platicando de partidos de fútbol con sus amigos en los bares británicos, que reflexionando sobre cualquier supuesto atractivo sexual que pueda tener en el ámbito internacional.
"Es algo que descarto por completo y de lo que me río", dice McAvoy con una melodiosa erre gutural escocesa, pasándose la mano por el cabello castaño y enmarañado. "No es algo con lo que me siento cómodo. No pienso en ello. Creo que se trataría de una persona muy interesante", agrega riéndose, "si dijera: `Sí, realmente ando por ahí pensando en lo sexy que soy`".
CAMBIO RADICAL. A pesar de todas las protestas que se le escuchan, este renuente símbolo sexual (quien, por igual estableció su atractivo y su sello actoral con interpretaciones cautivantes en películas tan dispares como Las crónicas de Narnia, El león, la bruja y el ropero (2005), El último rey de Escocia (2007) y Expiación, deseo y pecado, podría no tener otra opción.
Su actuación apasionada en Se busca, la muy esperada película de acción de esta temporada, podría catapultar fácilmente al actor dramático, de formación muy clásica, a la estratósfera del estrellato cinematográfico de la acción.
De ser así, será un cambio total de los papeles shakespearianos con los que adquirió experiencia cuando estudiaba en la Real Academia Escocesa de Música y Drama. "Uno quiere hacer cosas que son realmente diferentes y realmente desafiantes", dice McAvoy, "no sólo psicológica, sino también físicamente".
Eso es lo que hace en Se busca, al interpretar a Wesley Gibson, un oficinista de Chicago, al que Fox (el personaje que encarna Angelina Jolie) recluta para la Fraternidad, una organización secreta de conspiradores convertidos en asesinos, cuyas órdenes provienen del gigantesco Telar del Destino.
La primera misión de Wesley será vengar la muerte de su padre, al que perdió tiempo atrás.
En el filme, McAvoy habla con un acento estadounidense perfecto, con increíble facilidad. "Sólo hago lo mejor que puedo" dice encogiendo los hombros, "y había un montón de estadounidenses en el foro". Y muestra su maestría en el diálogo mordaz. Su papel también exigía una transformación intensa tanto de cuerpo como de mentalidad, sin olvidar que había que empuñar armas de fuego con soltura.
"Una de las cosas que realmente me atrajo de la película fue que la base del viaje empieza con esta persona clínicamente depresiva" dice McAvoy. "Pensé que ese era un lugar bastante real y triste para empezar. (Wesley) se va volviendo cada vez más expresivo conforme avanza la cinta. Proporciona fantasía tanto a hombres como a mujeres. Pasa de ser depresivo a ser psicópata, y ha hecho algunas cosas cuestionables. Ha asesinado a un montón de personas. Creo que probablemente es una persona que está mal del cerebro y probablemente es muy mala. Sin duda que su personalidad da poder, pero espero que no sea una inspiración".
A LOS SALTOS. Basada en la serie de historietas de Mark Millar y J.G. Jones, la cinta de Timur Bekmambetov depende de una secuencia espectacular de efectos generados por computadora, como acercamientos de balas que se doblan y persecuciones automovilísticas imposibles.
Es un espectáculo extravagante, dice McAvoy, "con una especie de verdadero placer oculto al final".
Fue frecuente que el actor escocés terminara, en sus propias palabras, "totalmente molido físicamente" después de llevar a cabo algunas de las acrobacias que desafiaban la gravedad, incluida una en la que brinca por encima de un tren elevado, de Se busca.
"Eso fue bastante duro" dice McAvoy. "Había un coche que iba a 30 millas por hora, y tenía que brincar para caer en el techo. Empezamos con cinco millas por hora, después seis, hasta que llegamos a 30".
"Y todo el tiempo había una voz dentro de la cabeza que decía: `Deja de hacer esto, ahora, grandísimo tonto`".
No obstante, para este es-cocés no existe una diferencia drástica entre trabajar en obras de época como El último rey de Escocia o Becoming Jane (2007) y hacer una película de suspenso como las que son vistas con pop y refresco.
"Hacer una película es algo bastante caótico" dice, "así es que, extrañamente, hay muchas similitudes. Financieramente, hay más personas preocupadas por el dinero en Se busca, concentrado en el hecho de que con el equipo de acrobacias estamos a punto de hacer volar 300.000 dólares en una acrobacia que podría llevarse tres segundos. Y eso lo deja a uno algo aislado, pero también con una libertad grandiosa".
Protagonizar frente a frente con semejantes luminarias de hollywood como Jolie y Morgan Freeman, quien interpreta al escalofriantemente ecuánime Sloan, el jefe supremo de la Fraternidad, también dio lugar a beneficios tanto artísticos como personales.
"Cuando Morgan se integró al reparto, me inquieté mucho" recuerda McAvoy. "Trabajar con él simplemente fue un privilegio. Y Angelina fue increíble de verdad, y nos llevamos bien. Es una actriz fantástica, simplemente una dama que toma las cosas con calma y una persona fantástica".
Sin embargo, aún cuando es posible que el público salga de Se busca queriendo más del trabajo cinematográfico de primera de McAvoy, no hay que esperar que el despreocupado escocés protagonice la siguiente Duro de matar. Su próxima película, The Last Station, que se estrenará pronto, es otro drama de época. "No quería regresar corriendo a Jane Austen", bromea, "pero la siguiente película en la que voy a estar se desarrolla en 1910. Sólo quería volver a hacer algo diferente. Con algo de suerte, lo siguiente que haga no estará basado en la acción", dice McAvoy. "Esperemos que no se parezca a nada de lo que ya he hecho. Quiero seguir haciendo cosas nuevas". De todas maneras, ya se está hablando de una secuela.
Cambios grandes a partir de la obra original
En la trama del film, la fraternidad invisible de asesinos superpoderosos se dedica a matar a ciertas personas que podrían causar gran-des males. De alguna manera son asesinatos preventivos con una suerte de justificación.
La historieta Wanted, en la que se basa Se busca tiene un esquema argumental parecido, aunque sufrió cambios radicales al pasar a la gran pantalla. Sin embargo no se puede acusar a Hollywood de esto, ya que fue el propio guionista del cómic, Mark Millar quien supervisó y aprobó el proceso. En la historieta se trata de un grupo de supervillanos que opera en las sombras. La idea es que los supervillanos ganaron la batalla a los superhéroes y, para moverse con comodidad, lograron borrar la memoria a toda la humanidad y convencer a los hombres de que su existencia sólo era parte de la ficción de los cómics.
La de Mark Millar no era una historieta familiar ni apta para niños. Un personaje filma videos pornográficos con hombres, otros violan, todos matan a gusto y las secuencias de tiros son muy crudas. Cuando Wesley Gibson acepta integrarse a la fraternidad, termina por liberarse y comenzar a hacer daño por placer. Y además, el guión estaba repleto de humor negro. El personaje que interpreta Jolie es, originalmente, negro, aunque este cambio no afecta la trama ni la idea central.
Un actor en un ambicioso proyecto entre ruso y británico
El director de Se busca, el ruso Timur Bekmambetov, se muestra satisfecho con la cruza de países que trajo esta película: producción estadounidense, actor escocés, guionista británico y director ruso. El humor británico de la historieta original, contó en una entrevista, se corresponde perfectamente con la presencia de McAvoy. El proyecto en ese sentido es bastante diferente de las superproducciones habituales. De hecho, Bekmambetov prepara una versión diferente para Rusia, con otras tomas, otra música, doblaje a cargo de importantes actores rusos y hasta efectos especiales diferentes. Timur ha tenido mucho éxito pero tiene las ideas claras. "Nunca pensé en irme a Hollywood. Tal vez la próxima vez vaya a trabajar a Bollywood (India) y filme chicas que bailan con armas. Mmh... imagina: Shiva con seis pistolas".