Gaza | Los hospitales de la Franja de Gaza están abarrotados. A los apagones de 16 horas diarias que sus habitantes sufren por las restricciones de combustibles impuestas por Israel, para presionar a los gobernantes de Hamas a detener los ataques con cohetes desde su territorio, se le suma desde el sábado el más feroz ataque que sufriera Gaza en décadas.
"Israel está cometiendo una espeluznante serie de atrocidades", dijo a BBC Mundo Richard Faulk, el relator especial de Naciones Unidas para los territorios palestinos. El funcionario dijo que la reacción del gobierno de Ehud Olmert ante el lanzamiento de cohetes palestinos, no basta con calificarse de desproporcionada: "Es un acto de agresión incondicional contra una población indefensa". En todo caso, agregó al portal de noticias británico, "de ningún punto de vista legal o moral" los lanzamientos de misiles a Israel "justifican una represalia de esta magnitud".
En algunas áreas, los bombardeos dañaron los cables y dejaron varias casas en la oscuridad más absoluta. Los pobladores evitan acudir a los mercados y la mayor parte de los negocios están cerrados, dejando poco claro si hay escasez de alimentos.
Varios niños, que desde el sábado no acuden a las escuelas, ya están mostrando síntomas de estar psicológicamente traumatizados por los ataques israelíes que desde su inicio ya han causado más de 370 muertos.
Faulk dijo a BBC Mundo sentirse "estupefacto" por el hecho de que "la comunidad internacional no haya tomado medidas más decisivas respecto a lo que está ocurriendo".
Ayer la Unión Europea (ver aparte) y el Cuarteto para Medio Oriente (EE.UU., Rusia, la UE y la ONU) pidieron un alto al fuego y reclamaron a las partes "responder a las necesidades económicas y humanitarias de la población de Gaza". AGENCIAS