La incertidumbre por la crisis internacional tuvo su impacto en el flujo de pasajeros del aeropuerto que desde noviembre ha caído respecto al año pasado.
El director ejecutivo del aeropuerto, Martín Eurne-kian, dijo a El País que el flujo de pasajeros venía creciendo "sin parar" hasta noviembre cuando "tuvimos casi un 7% menos de pasajeros". Dijo que para diciembre "estamos proyectando algo parecido por ahí un poquito mejor respecto del año pasado".
Esto hace que el total de pasajeros que transiten por el aeropuerto en todo 2008 será inferior a 1.300.000 como estaba proyectado.
Dado el contexto internacional, Eurnekian estimó que el próximo año "no vamos a crecer pero tampoco tendríamos por qué tener un escenario trágico como el de 2002".
Esto se da a poco de inaugurarse la nueva terminal que se espera que esté pronta entre julio y agosto. Aun así Eurnekian dijo que "lo que estamos viviendo es un tema coyuntural frente a un proyecto que tiene que vivir por lo menos 30 años".
Este año el aeropuerto tuvo otro frente adverso "porque nos agarró toda la inflación de este año y recién ahora empieza la deflación cuando está casi todo cerrado en cuanto a contratos", dijo Eurnekian. Esto implicó que de la inversión original de US$ 134 millones se va a terminar desembolsando más de 140 millones.