RIO DE JANEIRO | AFP
Mientras el presidente francés Nicolas Sarkozy se dedica hoy al diálogo bilateral con su par brasileño, su esposa, la primera dama Carla Bruni, ocupará el tiempo en tareas caritativas.
Bruni visitará la favela de Pavao-Pavaozinho, en las colinas de Copacabana, donde se desarrolla el programa "Niño esperanza", una iniciativa que intenta quitar a los niños de la pobreza. La ex modelo asistirá allí a un desfile de moda de la colección Modafusión, que crea ropa fabricada a partir de algodón ecológico, construido a partir de botellas de plástico recicladas.
La cantante acudió ayer por la mañana al instituto Fernández Figueroa, un "banco de leche" que brinda leche materna a las mujeres brasileñas que no pueden amamantar.
Existen 196 instituciones de este tipo en Brasil. Unas 115.000 madres ofrecen su leche para el proyecto y esta es distribuida a las que no pueden amamantar, como las portadoras de HIV. Unos 140.000 bebés fueron beneficiados por esta iniciativa. Al visitar el centro, Bruni anunció su compromiso para trabajar contra la transmisión de Sida de madre a hijo. El 1° de diciembre la primera dama se convirtió en "embajadora mundial para la protección de madres y niños contra el Sida", ante el Foro Mundial.
Sarkozy y Bruni permanecerán en Brasil hasta el 29 de diciembre para pasar la Navidad con el padre de la cantante que vive en ese país.