Kelper" es un término peyorativo que denomina a los ciudadanos ingleses nacidos en las Islas Malvinas o Falkland. Se los considera como de "segunda clase". Y algo de eso pasa con Danilo Astori y el Frente Amplio. El Congreso del domingo fue categórico, lapidario: el candidato oficial es únicamente José Mujica. Pese a que los congresales podían votar a todos los propuestos, pues la modalidad no fue la oposición de nombres, el ex ministro de Economía recibió una paliza mayúscula que lo relegó a un lastimoso tercer puesto, mientras que su archi rival se despegaba cómodamente en la carrera por la candidatura y le triplicaba en votos. Para colmo de males, también el Intendente de Canelones, Marcos Carámbula, con una postulación que parecía más de compromiso que de francas probabilidades de obtener algo, se ubicaba segundo, con el doble del apoyo recogido por Astori, que apenas superaba por 2% al outsider Daniel Martínez que se clasificó cuarto.
Seguramente que en esta abrumadora derrota mucho debe haber influido el lobbysta presidencial Esteban Valenti y la difusión de una encuesta que había encargado a una empresa argentina, cuyos resultados a favor de Astori, difundidos poco antes del Congreso, enfurecieron al líder tupamaro que resolvió dar a su adversario, a su equipo e incluso al presidente Vázquez que lo prohijaba, una furibunda lección sobre quien es el dueño de los votos. No le prestó ninguno y no permitió que otros lo hicieran.
No es la primera vez que Astori recibe un mensaje de este tipo. En 1999 el rival fue Vázquez que resultó elegido con el 96,1% de los votos y el 66% del Congreso -a pedido del propio Vázquez- habilitó al líder de Asamblea Uruguay para competir por la candidatura presidencial. El resultado en el veredicto popular fue aplastante: Vázquez 82,4% contra un magro 17,6% de Astori. La falta de sintonía o divorcio del ex titular de Economía con la dirigencia frentista es notoria, al extremo que el Partido Socialista, el mismo donde siempre militó Tabaré Vázquez, desoyó la sugerencia presidencial y no dio ni un voto para el compañero Astori. Como si dijera días atrás, directamente le hizo el famoso "pito catalán", le inventó y apoyó otro candidato (Daniel Martínez) y chau compañero Tabaré.
La gente de Asamblea Uruguay quiso minimizar esta amarga derrota, con el argumento de que en las urnas el resultado será distinto. "El congreso no influye en el ciudadano, sirve para nosotros y ya está. El hecho de ser candidato del congreso no le dice nada al ciudadano. El que va a apoyar a Mujica, lo apoya sea el candidato del congreso o del club de bochas La Puñalada", dijo el diputado astorista Enrique Pintado. Además, otros sostienen que las encuestas les son favorables. ¿Será suficiente para revertir esta estrepitosa caída -tipo piano- del ex ministro?
Mujica ya se ve candidato. Es más, en declaraciones al matutino oficialista habló de construir la victoria junto a Astori en octubre, aunque no precisó si lo llevará como vicepresidente o le ofrecerá nuevamente -en el hipotético caso de ganar- el ministerio de Economía.
El congreso aprobó también su plataforma programática de gobierno y, a decir verdad, deja un amplio espacio de maniobra para quien eventualmente deba aplicarla. La cosa al principio venía muy mal, con una peligrosísima radicalización que amenazaba con mandar al país a los quintos infiernos (levantamiento del secreto bancario, prohibición de firmar cualquier acuerdo comercial con EE.UU., eliminar el sistema de las AFAP y otras perlitas). Por pocos votos logró atenuarse el disparatario y aprobar simplemente algo de compromiso, sin encorsetar al partido y su campaña electoral en temas urticantes que provocaran abierto rechazo. Aunque, en otro desafío al Presidente, se incluyó la despenalización del aborto.
En resumen, la dupla Vázquez-Astori, que llevó a la victoria al Frente Amplio en los comicios del 2004, fue la gran derrotada en el congreso. Hubo rompimiento con la anterior conducción y será la mano de Mujica la que marque ahora el rumbo futuro de la coalición. Tal como están las cosas, sólo un milagro podría revertir en las elecciones internas el categórico pronunciamiento del congreso Y Astori deberá estar a lo que disponga el humor del viejo tupamaro y su entorno. Ha vuelto a ser un ciudadano de segunda dentro del Frente Amplio y, a juzgar por los votos, se podría decir mejor, de tercera.