Pésima señal ha dado la central gremial de nuestro país al resistir la orden judicial en el sonado caso del traslado de la empresa textil Dancotex a Colonia.
Cuando la Justicia falla a nuestro favor, está bien, pero si la orden judicial no nos gusta o no nos conviene, la resistimos. Este es el mensaje que públicamente lanzó la gremial a la opinión pública, cumplió con su amenaza... y nada pasó.
Desde luego que si a partir de ahora otras organizaciones y personas adoptan la misma tesitura, la reacción de las autoridades y del Poder Judicial seguramente será otra.
¿Cómo es posible que se anuncie la resistencia a una orden judicial y que el Estado no la haga cumplir?
Tiene la potestad y los mecanismos para ello. Omisiones irresponsables como ésta solo hacen daño, pues debilitan al Poder Judicial, afectan la credibilidad en el orden jurídico, y dejan mal parado al Gobierno.
¿O será que se comparte este procedimiento?