Los tres delincuentes se desplazaban en dos motos y con diferencia de pocos minutos cometieron dos asaltos. Primero rapiñaron un local de pagos en General Flores y Amézaga. Encañonaron a empleados y clientes y se apoderaron de $ 20.000. Minutos más tarde el trío abordó a un repartidor que estacionaba sobre la calle Uruguayana. Lo tiraron al piso y luego lo golpearon salvajemente hasta que lograron sacarle el dinero de la recaudación.