Un poco más de 30 carros de hurgadores de basura recorrieron parte de Montevideo reclamando contra la intención de la Intendencia Municipal de Montevideo de privatizar la Usina 5.
Los recolectores de residuos también criticaron la requisa de carros y caballos y exigieron el cese de la confisación de los mismos.
Esta es la tercera marcha que los integrantes de la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos lleva adelante en este año.
La primera involucró a unos 150 carros y terminó con decenas de personas saltando y cantando en contra de la administración Ehrlich en la misma puerta de la IMM.
MARCHA. La movilización tuvo como punto de encuentro el Palacio Legislativo para luego dirigirse hasta el Ministerio del Interior y finalmente la explanada de la IMM.
El dirigente gremial y encargado de prensa de Ucrus, Tabaré Pírez, explicó a EL PAÍS digital que el principal reclamo consiste en la privatización del sistema de recolección de basura.
El gremialista entendió que de prosperar esta iniciativa se verán afectadas las estrategias de superviviencia de cientos de personas que dependen de la basura para vivir. "No será la ideal estrategia pero es válida. Más en estos tiempos de crisis", afirmó Pírez.
El recliclador aclaró que ellos son los primeros interesados en dejar de revolver la basura "no lo hacemos porque nos gusta, no somos masoquistas", puntualizó.
Pero agregó que nadie da una fórmula para que eso pueda concretarse.
CONTROLES. El segundo punto de conflicto es la existencia de la posiblidad que tanto las autoridades municipales como policiales puedan requisar el carro y el caballo del trabajador.
Pírez dijo que el Ucrus no está en contra de los controles ya que estos son correctos y necesarios, pero sí contra esta medida en particular que afecta directamente el sustento de toda una familia.