Técnicos y ambientalistas de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay coincidieron en la necesidad de modificar las matrices energéticas de los países de la región y cuestionaron la producción de biocombustibles, durante el quinto Foro Regional de Energías Renovables, que concluyó hoy en Montevideo.
El ambientalista chileno Eduardo Giesen declaró que la dependencia energética de su país es "tremenda", a pesar de que cuenta con "recursos energéticos importantes que no aparecen en la matriz", al tiempo que criticó la privatización de empresas del sector.
Giesen llamó a reducir la dependencia energética mediante el uso del sol, el viento y el mar como fuentes de generación.
Por su parte, el ingeniero brasileño Celio Bermann, de la Universidad de San Pablo, reclamó que se reconozca a la energía como "derecho humano básico", mientras criticó el concepto de "energía como mercancía".
Durante las jornadas de debate, que se desarrollaron el lunes y martes en la sede de la cancillería, el director nacional de Energía, Ramón Méndez, expuso sobre la política energética de Uruguay y señaló que en los próximos años el país aumentará su producción de electricidad mediante energías renovables.
Varios de los participantes del foro se mostraron contrarios a la producción de biodiesel como fuente de energía debido a que los cultivos para obtener este producto "van en detrimento de la agricultura familiar".
Según el Banco Interamericano de Desarrollo, América Latina genera casi la quinta parte de su electricidad a partir de fuentes renovables de energía, un índice que podría alcanzar a 47% hacia 2030.
En Uruguay comenzaron a instalarse este año los primeros parques eólicos, al tiempo que el gobierno inició un debate sobre la posibilidad de utilizar la energía nuclear como fuente de generación y los primeros informes elaborados por técnicos internacionales ya están en manos del presidente Tabaré Vázquez.
ANSA