Una delegación de alto nivel uruguaya, encabezada por el ministro de Defensa, José Bayardi, espera conocer en el Congo las condiciones actuales del enfrentamiento y saber qué piensa Naciones Unidas sobre la dilucidación del conflicto en el país africano. A partir de entonces, se tomará una decisión "política" sobre la permanencia o no en la fuerza de paz en ese país, adelantó el ministro Bayardi poco antes de partir.
El jefe del Ejército, Jorge Rosales, el de la Fuerza Aérea, Enrique Bonelli, y el general Felicio de los Santos, comandante del departamento de operaciones de paz del Ejército, componen la delegación que arribará sobre mediodía de mañana Kinshasa, para comenzar sus contactos políticos de inmediato.
Alain Doss, el representante especial de las Naciones Unidas en el Congo, será el primer interlocutor de Bayardi. "Le plantearmos saber qué quiere hacer la ONU con la misión", indicó el ministro. La idea, en principio, es continuar en las misiones de paz, pero primero hay que determinar qué futuro tiene la presencia de los cascos azules en el Congo.
La Fuerza Aérea acondicionó el Hércules C-130 B (1968) para el viaje, que insumirá una semana. En el interior de la cabina principal se instalaron varias filas de asientos y unos seis mil kilos de medicamentos, repuestos para los vehículos Cóndor, y otros implementos de logística. A un lado de la cabina, se instalaron dos cuchetas para que Bayardi y Rosales –máximos jerarcas junto con Bonelli- puedan dormir durante parte de la travesía.
El vuelo partió de Montevideo tripulado por Bonelli, en su condición de piloto comandante, y por el coronel Pablo Tarabal, como piloto principal. Tarabal es el jefe de la Brigada Aérea 1, con sede en Carrasco.