DANIEL ISGLEAS
El gobierno dio marcha atrás y decidió suspender la realización del Consejo de Ministros abierto proyectado para el martes 25 en el centro de Montevideo, alegando razones de "prudencia" frente a la situación política, al "debate político actual" que no identificó, pero que alude a la lucha interna en el Frente Amplio por las candidaturas.
El Consejo de Ministros callejero fue un anuncio realizado en pleno debate sobre la reelección del presidente Tabaré Vázquez e interpretado en todo el espectro político como parte de una estrategia.
Ayer, al finalizar el Consejo de Ministros, el secretario de la Presidencia, Miguel Toma, fue el encargado de trasmitir la decisión del presidente y sus ministros. Admitió que puede haber formado parte del proceso de toma de la decisión la serie de críticas de la oposición que acusó al gobierno de implementar un acto político. Subrayó, empero, que se iba a realizar un balance de los cuatro años de gobierno del presidente Vázquez.
Sin embargo, Toma dijo que la medida se adoptó para "no interferir la gestión de gobierno". En sus respuestas a los periodistas fue evasivo y no dio otros detalles que aclararan más las razones del cambio de decisión.
Sostuvo que la suspensión no se debe a "un hecho político en particular", sino que se decidió por "el debate que está instalado" en el ámbito político. Dijo que más adelante se informará si se fija nueva fecha.
Ese acto fue anunciado en los últimos días de octubre, en un momento particularmente convulsivo en la interna del Frente Amplio por dos motivos: la inminencia de la definición de las candidaturas oficialistas y el lanzamiento a pleno de la campaña de recolección de firmas para intentar que Vázquez aceptara presentarse a una reelección.
Vázquez eligió hacer el acto en Montevideo y frente al Hotel Presidente, porque en ese lugar concentró su campaña electoral, aguardó el resultado electoral el 31 de octubre de 2004, y celebró el triunfo ante sus adherentes,
AVAL. La decisión de suspender el acto fue saludada por el precandidato de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga. Fue "una decisión acertada no hacer algo que nunca se debió haber siquiera proyectado", porque consideró que "era un acto político", según declaró a El País.
Larrañaga aprovechó la ocasión para insistir en reclamarle al mandatario que ponga fin al movimiento reeleccionista. "Sería aconsejable ahora que el presidente diera la orden de parar con la recolección de firmas por la reelección. Hay carteles en las rutas. Han firmado ministros, embajadores, legisladores", dijo Larrañaga "Falta una orden contundente", subrayó.
Consideró que la decisión del gobierno fue acertada porque "el acto tenía más de acto político que de Consejo de Ministros", dijo.