Washington | Un usual aliado de George W. Bush, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, se inclinó para el lado de Rusia en el conflicto que las potencias enfrentan en torno al escudo antimisiles que Estados Unidos planea instalar en Polonia y República Checa.
"Digámoslo con claridad: creo que hubo provocaciones contra Rusia, como el proyecto de instalar misiles en Polonia y República Checa, así como el reconocimiento de Kosovo y la hipótesis de ingreso de Ucrania y Georgia en la OTAN", expresó Berlusconi en el marco de la cumbre ítalo-turca, en la ciudad de Smirna.
Por su parte, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, criticó ayer a Moscú por amenazar con instalar misiles en el enclave ruso de Kaliningrado, en respuesta al escudo antimisiles en Europa del este.
Según Washington, el objetivo del escudo es impedir el ataque de países como Irán. "Tal y como intentamos dejar claro, Rusia no tiene nada que temer de un escudo antimisiles defensivo,", agregó Gates. AGENCIAS