PABLO PERA PIROTTO
A los 41 años, forma parte de una nueva generación de jueces argentinos que bregan por una aplicación humana de las normas del derecho como forma de preservar los valores democráticos. Desde hace una década se dedica a profundizar en el estudio del marco jurídico que permitió que los ideales nazis fueran llevados a la práctica, así como en las formas legales de prevenir la instalación de cualquier régimen totalitario. Sostiene que, desde su visión cristiana, está obligado a mantener vivo el recuerdo de las víctimas.
-¿A qué se debe su visita a Uruguay?
-La B`Nai B`Rith me invitó a dar una conferencia sobre el tema del Holocausto del pueblo judío. Un acto de conmemoración y también de recordación de las seis millones de víctimas del régimen nazi, al tiempo que también pretende ser una advertencia de lo importante que es preservar la memoria de lo que ocurrió. Creo que es fundamental reafirmar la vigencia de los derechos fundamentales de los ciudadanos y de los estados democráticos para que ese tipo de episodios nunca más vuelvan a repetirse.
-¿Cómo se acercó al tema?
-Fue a partir de investigaciones recientes que han demostrado que muchos juristas alemanes de gran prestigio le proporcionaron a los nazis un soporte jurídico para legitimar el avance de lo que se llamó la solución final de la cuestión judía.
Un papel realmente triste que desde el ámbito del derecho no debería ocurrir nunca más. Hoy en día se trata de construir teorías jurídicas que jamás puedan ser funcionales a modelos totalitarios de poder. Pero más allá de estas preocupaciones académicas, la dimensión humana del Holocausto me sensibilizó por completo. Desde mi perspectiva cristiana me siento en la obligación de hacer mi aporte para que el recuerdo de lo que ocurrió se mantenga vivo.
-¿Cuál es la situación del antisemitismo en la Argentina?
-En el Río de la Plata tenemos un nivel bajo de antisemitismo. La consolidación democrática de los últimos 25 años ha contribuido muchísimo a eso mediante el desarrollado de políticas de estado muy activas. También es de destacar el papel serio y responsable que cumplen los medios de comunicación. Y todo esto es más valorable aún si lo comparamos con lo que ocurre en España o Francia, por ejemplo. Sin ir más lejos, en las últimas elecciones de jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, dos de los tres candidatos con chance eran judíos. Y a nadie se le ocurrió ni siquiera mencionarlo, ya que no era un tema relevante para su elección. Son señales claras del grado de concientización.
-Por otro lado, está el caso de la AMIA que no ocurrió hace tantos años.
-Sí, pero la justicia argentina ha demostrado que la decisión política y buena parte de la operación fue llevada a cabo por agentes iraníes. Yo diría que lo más llamativo de aquel atentado es que ha sido un episodio que sirvió para identificar y solidarizar a toda la sociedad de mi país con la comunidad judía.
-¿Encuentra cierto vínculo entre el Holocausto y el terrorismo de estado de las dictaduras militares rioplatenses de la década del `70?
-Me parece que es válido trazar semejanzas y diferencias. Las diferencias más evidentes, surgen si tomamos en cuenta las magnitudes en cuanto al número de víctimas. Tampoco nada puede ser comparable con las fábricas de la muerte que fueron los campos de exterminio durante el régimen nazi. Por otra parte, en el terreno de las semejanzas, en Argentina se ha demostrado que en la mayoría de los centros de detención y tortura se sometía a los cautivos a un proceso de deshumanización, de despersonalización similar al que existía en los campos de concentración.
-Precisamente, su juzgado tiene la causa del centro de detención "Automotores Orletti".
-Sí, es la causa más grande en cuanto a las víctimas, victimarios y territorio relacionada con los hechos de terrorismo de estado durante la última dictadura. Por allí pasaron varias decenas de ciudadanos uruguayos que llegaron en el marco del Plan Condor. De las 66 víctimas que prestaron declaración, la mitad son uruguayas.
-¿Ya hay algunos condenados por ese caso?
-Justamente la semana pasada elevamos a juicio oral y público el tramo de investigación que corresponde a Automotores Orletti. Posiblemente eso suceda a fines del año que viene.
-La idea es que tenga una gran difusión pública.
-Absolutamente. Va a tener una difusión enorme por parte de los medios de comunicación. Esto tendrá un impacto muy importante en términos de consolidación democrática, ya que lleva a que la ciudadanía tenga acceso directo a todo lo que pasó durante la dictadura en aquellos años. Como consecuencia, se alejan las posibles simpatías y acercamientos a formas totalitarias de poder.
-¿Su participación en estos casos, así como en causas de corrupción durante el gobierno de De la Rúa le generan dificultades a la hora de llevar una vida normal?
-Contra lo que se pueda pensar, por suerte, el respeto predomina por sobre todo. Se ha avanzado mucho en ese aspecto. Yo en Buenos Aires tengo un perfil bajo, y llevo adelante una vida común y corriente como la de cualquier ciudadano de clase media. Doy clases en la facultad, trabajo en el juzgado y el resto del tiempo estoy con mis hijos y mi señora. Si no fuera así no podría realizar el trabajo que hago.
Perfil
Nombre:
Daniel Rafecas
Nació:
Buenos Aires
Edad:
41 años
Profesión:
Juez Federal y profesor de
Derecho Penal
Otros datos:
Es un estudioso y experto en la historia del Holocausto del pueblo judío
Una oportunidad
Cierto día llegó al despacho del juez Rafecas un caso de hostigamiento hacia un chico judío. Los responsables de la actitud antisemita resultaron ser tres menores de edad. Rafecas analizó el caso y decidió emitir una sentencia poco convencional: constituyó su juzgado en el Museo del Holocausto de Buenos Aires, y personalmente se encargó durante dos horas de recorrer el lugar y darles una clase sobre el tema a los chicos y a sus padres. "Pensé que mejor que reprimir era darles una oportunidad, y cubrir su déficit educativo sobre el tema. Terminaron pidiendo disculpas por carta, en el seguimiento vimos que finalizaron sus estudios y no reiteraron la conducta. Creo que terminaron siendo mejores ciudadanos".